En una decisión clave, el papa León XIV nombró al nuevo Nuncio Apostólico en la Argentina -embajador del Vaticano-, que será el arzobispo Michael Wallace Banach, un estadounidense que se venía desempeñando al frente de la Nunciatura en Hungría y cuya designación era considerada como una condición diplomática necesaria para la concreción de la visita de pontífice al país.

Los antecedentes de monseñor Wallace Banach, de 63 años, resultan políticamente sugestivos: el hecho de ser norteamericano en momentos en que el presidente Javier Milei tiene una estrecha relación con Donald Trump, así como haber sido hasta ahora Nuncio en Hungría, con cuyo primer ministro Viktor Orban e mandatario argentino también tenía sintonía.

El nombramiento de produce en un momento de roces entre el gobierno y la Iglesia por las críticas de los obispos al ajuste económico en áreas sociales como las referidas a la discapacidad y las prestaciones a los jubilados que llevó el domingo al arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi, a acusar a la Casa Rosada de ejercitar un “cierro sadismo de Estado”.

El canciller Pablo Quirno -quien hace dos meses le entregó al papa la carta de invitación al país- convocó a la cúpula del Episcopado a su ministerio y luego visitó la sede de la Conferencia Episcopal con el fin de acortar distancia de un vinculo signado por el hecho de que Milei no recibe a la cúpula de la Iglesia desde hace más de dos años, molesto por sus críticas.

En medios eclesiásticos se baraja la posibilidad de que León XIV visite la Argentina entre fines de octubre y principios de noviembre, en el marco de de una gira que abarcara Uruguay -el otro país de la región que no visitó Francisco- y Perú, donde Robert Prevost vivió 20 años, primero como misionero agustino y luego como obispo de Chiclayo.

Milei manifestó repetidamente su deseo de que el papa venga al país en los últimos meses, antes de que Trump descalificara en términos personales a León XIV por su oposición a la ofensiva norteamericana-israelí en Irán y el sur del Líbano, un hecho sin precedentes en el vinculo entre un presidente y un pontífice, y el papa le respondiera.

El anuncio de Wallace Banach -quien sucede al polaco Mirosław Adamczyk- fue hecho por la Nunciatura, que consignó que se desempeñó como Representante Permanente de la Santa Sede ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (O.I.E.A.), organismo que actualmente encabeza el argentino Rafael Grossi, candidato a secretario general de la ONU.

Wallace Banach, nació en Worcester el 19 de noviembre de 1962 y fue ordenado sacerdote en 1988. Doctor en Derecho Canónico, ingresó al Servicio Diplomático de la Santa Sede en 1994 y se desempeñó en las Nunciaturas Apostólicas en Bolivia y Nigeria, y en la sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado.

En 2007 fue nombrado Representante Permanente de la Santa Sede ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (O.I.E.A.), ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (O.S.C.E.), y ante la Comisión Preparatoria de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (OTPCE/CTBTO), así como Observador Permanente de la Santa Sede ante la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (O.N.U.D.I.) y ante la Oficina de las Naciones Unidas en Viena.

Prestó servicio en Papúa Nueva Guinea e Islas Salomón desde el 2013 hasta el 2016; Senegal, Cabo Verde, Guinea Bissau y Mauritania desde el 2016 hasta el 2022 (en el mismo período, Delegado Pontificio en Mauritania); Hungría desde el 2022 hasta la fecha. Habla francés, italiano, polaco y español.