Los productores de cine y televisión siempre están en busca de nuevas locaciones. Y si bien Hollywood y Nueva York mantienen su tradicional liderazgo, otros lugares de Estados Unidos aparecen como ideales para las grabaciones. Uno de ellos es Texas que ofrece interesantes beneficios para las superproducciones.

La serie Landman, protagonizada por Billy Bob Thornton, con guion de Taylor Sheridan (creador de Yellowstone), es solo un ejemplo de la nueva era audiovisual en Texas. Obtuvo el premio Texas Made Award en el ATX TV Fest.

También se ha grabado en el estado capítulos de la serie Lioness, con Nicole Kidman y Morgan Freeman, y temporadas recientes de The Chosen. Por otra parte, al igual que Yellowstone, su spin-off, 1923, contiene escenas que fueron grabadas en Texas.

Un análisis publicado por Axios Dallas confirma que estado gobernado por Greg Abbott está experimentando un auge en la producción cinematográfica y televisiva, impulsado por una agresiva política de incentivos económicos.

La razón detrás del éxito: cómo funciona el programa de incentivos gubernamentales en Texas

Detrás de este auge para las producciones de cine y televisión se encuentra el Texas Moving Image Industry Incentive Program (TMIIIP), un programa estatal que ofrece ayudas económicas para localizaciones de rodaje. En 2025, el gobernador firmó la ley SB 22 que creó un fondo de 1.500 millones para promover la industria audiovisual en el estado.

Elenco y productores de Landman, serie grabada en Texas./ Imagen Media for Texas.

Los incentivos consisten en devoluciones en efectivo. De esta manera, cuanto más dinero inviertan los productores, mayor será el reembolso que podrán recibir. La ley SB 22 establece un fondo bianual de 300 millones para el TMIIIP. Si bien es una cifra inferior a los 500 millones que habían considerado los autores del proyecto de ley, sigue siendo un récord para el programa, que ya había recibido un aumento de 200 millones en 2023.

El sitio Axios Dallas afirma que “el impacto económico es uno de los argumentos más sólidos a favor de estos incentivos”. Según datos oficiales, por cada dólar invertido, Texas obtiene un retorno aproximado de 4,69 dólares en actividad económica, lo que refuerza la percepción de que estas políticas generan beneficios tangibles.

Boom en Texas por superproducciones originales del cine y la televisión./Texas Film Commission

En el bienio 2024-2025, el TMIIP distribuyó 57 millones repartidos entre 43 proyectos, que incluyen películas, series y anuncios publicitarios. Para acceder a las ayudas, las producciones deben garantizar que al menos el 35% del elenco y el equipo técnico tengan residencia en Texas.

Esta condición busca asegurar que la inversión pública no solo beneficie a grandes estudios, sino también a trabajadores locales, desde técnicos de iluminación hasta diseñadores de vestuario. Además, esta política contribuye a desarrollar una base de talento propia.

El crecimiento de la industria también ha impulsado la creación de nuevas infraestructuras educativas. Un ejemplo destacado es la apertura de un plató de producción virtual en Dallas College, diseñado para formar a estudiantes en tecnologías emergentes del sector audiovisual. Esta iniciativa refleja un cambio fundamental: Texas no solo quiere atraer producciones, sino también construir un ecosistema sostenible que incluya formación, empleo y desarrollo tecnológico.

Anuncio de la Ley SB 22 que otorgó 1.500 millones para la industria audiovisual./ Media for Texas.

En este sentido, ha sido fundamental la tarea realizada por Media for Texas, una organización sin fines de lucro que impulsa el futuro del cine y los medios de comunicación. En su sitio web explican que “estamos creando un ecosistema integral de entretenimiento mediante iniciativas clave que ayudan a profesionales, productoras y texanos de todos los niveles a acceder a los recursos necesarios para triunfar en esta industria”.