A la provincia china de Sichuan la mayoría de viajeros llega atraída por el reclamo del oso panda, uno de sus más adorables pobladores. En centros de reproducción y (más raramente) en bosques de bambú, se pueden ver algunos ejemplares. Sin embargo, los escaladores más ambiciosos ponen sus ojos en otro objetivo mucho más arriesgado, la montaña Gongga.
Con una forma de pirámide que destaca sobre todas las demás de su cordillera, Gongga Shan (7.556 metros) es la montaña más alta fuera del sistema de los Himalayas (incluyendo el Hindu Kush y el Karakórum). Queda alejada de los focos tradicionales del público en general. Sin embargo, los alpinistas miran las fotografías de ese pico con ojos brillantes y ambición… aunque sepan que está reservada a unos elegidos.
Estadísticamente, Gongga Shan es la montaña más mortífera del mundo. Más de la mitad de los escaladores que han intentado ganar su cumbre han perecido en ella. Sigue siendo mayor el número de los que han muerto en el intento que los que han conseguido hollar la cima. Solo hay que comparar con las mal llamadas “montañas asesinas” del Annapurna y el K2, que tienen, respectivamente, una mortandad del 33% y el 32%.
Gongga Shan mide 7.556 metros y es la montaña más alta fuera del sistema de los Himalaya (Reddit).
El considerado sietemil más oriental del planeta no se consiguió ascender hasta 1932. Llegaron a la cima Terris Moore y Richard Burdsall formando parte de una cordada estadounidense muy ligera. Por error, la consideraron la cima más alta del planeta. Pronto se deshizo el equívoco.
Pocos lograron llegar a su cima
Hasta 2023 solo se habían conseguido cinco ascensiones exitosas más, por siete intentos fallidos. En total, han conseguido la cima 25 alpinistas, mientras que han muerto 37. El porcentaje no tiene igual en ningún otro punto del universo montañero.
Una de las más desastrosas experiencias la protagonizó un equipo japonés, del que murieron ocho componentes en su intento de ascensión de 1981. Los primeros cuerpos los comenzaron a escupir los glaciares más de dos décadas después.
La ubicación de la montaña (La Vanguardia).
El Gongga Shan (también conocido como Minya Konka) se halla en la zona de Sichuan de cultura tibetana. Los monjes de los monasterios más cercanos consideran que la cima está habitada por budas, por lo que no ven con buenos ojos que se les perturbe.
Esa es una de les sobrenaturales explicaciones para justificar tamaño número de fracasos. Los que prefieren razonamientos menos esotéricos lo achacan a la gran cantidad de nieve acumulada en las zonas altas y las paredes de hasta 50º de inclinación que hay que vencer, en una zona donde los cambios de tiempo son repentinos y muy abruptos.
Sin embargo, no son solo las dificultades técnicas y el posible enfado de los dioses los que impiden coronar con éxito la cumbre de Gongga Shan. También cuentan las grandes plagas de nuestro tiempo: la vanidad y el narcisismo. Circulan escalofriantes imágenes por internet de una expedición de 2025 en la que una de sus componentes se desliga de la cordada para tomarse un selfi en una ladera muy inclinada. Resbala, cae sin control vertiente abajo y desaparece en el abismo ante la impotente desolación de quienes le acompañaban.
En total, han conseguido la cima 25 alpinistas (Tripadvisor).
Como sucede con otras montañas que son sagradas para el budismo tibetano, al pie del Gongga hay un monasterio que lleva su nombre. Desde él, en días despejados, se tiene una panorámica privilegiada del monte. El santuario no está pensado para acoger turistas, pero lo hace en celdas de prestaciones muy básicas. Empresas chinas de alpinismo y trekking organizan hermosas travesías por las zonas bajas alrededor de Gongga, sin la necesidad de someterse a los rigores de un sietemil que resulta mortal.
La Vanguardia.
GML
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