Aunque forma parte de la anatomía humana desde siempre, el clítoris sigue siendo, en muchos sentidos, un territorio en exploración. Recién en los últimos años, gracias a nuevas tecnologías de imagen y al interés científico, comenzaron a revelarse aspectos que durante décadas permanecieron invisibles o directamente ignorados. En el marco del Día Internacional del Clítoris -que se celebra cada 22 de mayo- repasamos los hallazgos más recientes.

Uno de los avances más recientes fue la reconstrucción en 3D de su red nerviosa, que permitió observar con un nivel de detalle inédito su organización interna. La investigación -encabezada por la Dra. Ju Young Lee del Amsterdam UMC- identificó en el glande una trama compleja con una disposición “similar a un árbol”. Además, evidenció que estas conexiones no se restringen a esa zona: el capuchón y el monte de Venus también se vinculan con el nervio dorsal, clave en la sensibilidad genital.

"La literatura médica previa solía describir el glande del clítoris como una estructura con poca inervación; estos datos demuestran que la red nerviosa es mucho más extensa de lo que se registraba anteriormente", sostuvieron los autores.

“Estamos frente a un complejo clitoriano, no frente a un clítoris”

En paralelo, otras investigaciones continúan ampliando la mirada desde la anatomía hacia el funcionamiento. “Estamos frente a un complejo clitoriano, no frente a un clítoris”, plantea la médica y sexóloga Silvina Valente, jefa del servicio de Sexología del Hospital de Clínicas y presidenta de la Sociedad Argentina de Sexología Humana (SASH), a Clarín.

El mapa 3D identificó en el glande una trama compleja con una disposición “similar a un árbol”. Foto: Amsterdam UMC.

Según explica, se trata de “un complejo neurovascular y muscular que se integra al piso pelviano también, y que funciona con la excitación y con toda la respuesta sexual”.

Ese enfoque permite entender que el placer no depende de un punto aislado, sino de un sistema que involucra nervios, circulación sanguínea y estructuras que se activan de manera coordinada. De hecho, su último trabajo llamado Estudio dinámico de la fisiología vascular del clítoris durante el ciclo de respuesta sexual en individuos sanos muestra cómo el flujo vascular cambia durante la excitación y el orgasmo, y cómo las alteraciones en estos mecanismos pueden generar desde falta de respuesta hasta dolor.

Además, advierte que estos procesos no son estáticos: factores como la edad y los cambios hormonales, especialmente en la menopausia, pueden modificar la vascularización de la zona y afectar la sensibilidad y el confort durante las relaciones sexuales.

5 curiosidades sobre el clítoris

En el marco del Día Internacional del Clítoris -que se celebra cada 22 de mayo con el fin de generar conciencia sobre este órgano y romper tabúes-, la sexóloga Valente menciona algunos aspectos que quizás desconocías.

1. Es un órgano neurovascular clave

Después de que en el siglo XX se diera mayor importancia a la vagina y se divulgara el supuesto falso de que había dos tipos de orgasmos: uno vaginal y otro clitoriano, ahora se sabe que, sea por penetración o por estimulación externa, el orgasmo siempre es clitoriano. En el caso de la penetración, las partes internas del clítoris rodean la uretra y la vagina y son estimuladas.

Según Valente, se trata de “un complejo neurovascular y muscular que se integra al piso pelviano también. Foto: Shutterstock.

“Cuando drenás lo vascular resolvés la tensión que hay dentro de lo nervioso. Lo importante es la maravilla que es el clítoris como órgano eréctil y la poca entidad que se le daba”, opina Valente.

2. El clítoris también es un órgano eréctil

Al igual que el pene, la médica y sexóloga señala que, gracias a su cualidad como órgano neurovascular, el clítoris también es eréctil. “Lo que empezamos a descubrir es que con la circulación del volumen sanguíneo, los bulbos empiezan a ponerse turgentes, empiezan a crecer con la excitación y posteriormente ‘se meten’ por detrás de la vagina llegando así a la circulación pelviana cuando finalizamos el orgasmo”, explica Valente.

3. Tiene cerca de 8 mil terminaciones nerviosas

Si bien es una estimación, para la especialista más que el número de terminaciones nerviosas, “sí se sabe que la forma de inervación del clítoris es diferente a otras regiones de nuestra piel: las terminaciones nerviosas libres atraviesan hacia la epidermis, eso hace que sea muchísimo más la sensibilidad y se amplifiquen las sensaciones”.

4. El placer está más cerca de lo que parece

La presidenta de la SASH remarca la importancia de reconocer el rol del cuerpo en el placer: “Nosotras también tenemos genitales externos, que además son responsables de nuestro placer”.

En esa línea, plantea la necesidad de revisar ciertos prejuicios: sugiere “derribar el mito de que tocarse está mal” y propone una mirada más vinculada al autoconocimiento. “Teniéndolo todo a la vista, nos tendríamos que mirar y conocer, saber cómo estamos formadas. Hay que poder mirar todas las estructuras que conforman la vulva, desde el glande, el capuchón del clítoris, los labios mayores y menores, el vestíbulo y el introito vulvar (la entrada de la vagina) que son lugares tan sensibles”.

Valente sugiere “derribar el mito de que tocarse está mal” y propone una mirada más vinculada al autoconocimiento. Foto: ilustración Shutterstock.

Además, Valente señala un dato clave desde el punto de vista anatómico: “Los genitales externos femeninos derivan de otra parte embrionaria diferente de la que derivan los dos tercios superiores de la vagina, el útero y todos los genitales internos”.

5. Cada cuerpo es distinto

​Según Valente “todos tienen diferentes tamaños y no radica en la importancia del tamaño. No es que los más grandes sienten más o los más pequeños sienten menos".

Y aclara que "es como las estructuras de la cara, como una nariz o una boca, no porque tengamos la boca grande hablamos mejor o una nariz más grande respiramos mejor”.

Cómo estimular el clítoris

La médica y sexóloga Romina Barraza -por su parte- explica a Clarín que, debido a que el clítoris tiene “muchísimas terminaciones nerviosas, principalmente en la zona del glande, suele ser uno de los lugares preferidos de las personas que lo poseen”.

Sin embargo, advierte que intentar encontrar una fórmula única puede ser contraproducente. La forma de estimularlo depende de cada persona, sus preferencias y el contexto. Como ocurre con el pene, se trata de un órgano eréctil neurovascular muy sensible, por lo que "la comunicación durante el encuentro resulta clave".

La forma de estimular el clítoris depende de cada persona, sus preferencias y el contexto. . Foto ilustración Shutterstock.

En términos prácticos, Barraza recomienda “iniciar tocando suavemente y con algún lubricante”, es decir, avanzar de menor a mayor intensidad según lo que resulte placentero.

También señala que no todas las prácticas generan la misma respuesta: “la succión del glande del clítoris no es placentera para todas las mujeres”, y en muchos casos el uso de la lengua y los labios puede ofrecer una estimulación más gradual.

Por último, la especialista invita a correrse de los mitos y animarse al autoconocimiento: explorar, conocer y reconocer el clítoris como lo que es, el principal órgano del placer.