El Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) puede realizar visitas en los domicilios de contribuyentes que ignoren sus intimaciones y no regularicen sus obligaciones fiscales. La medida alcanza tanto a ciudadanos como a extranjeros que hayan postergado trámites fundamentales durante meses o incluso años.

Según informa el organismo federal, estas inspecciones solo se realizan cuando la situación fiscal del contribuyente llega a una instancia crítica. Esto ocurre si:

  • No se presentan declaraciones.
  • No se abonan montos adeudados.
  • Se ignoran reiteradas notificaciones oficiales, como las de embargo.

El IRS también puede intervenir cuando una persona incumple un plan de pagos previamente acordado. En ese contexto, la visita al domicilio funciona como una señal de que el caso escaló dentro del sistema de control.

Estas acciones, asegura el gobierno, buscan recuperar deudas pendientes y garantizar el cumplimiento de las normas fiscales. A su vez, advierten sobre las consecuencias de no responder estos requerimientos.

¿Qué pasa si el contribuyente no le contesta al IRS?

En primer lugar, conviene derribar algunos mitos, en especial, en época de operativos de ICE y CBP en busca de migrantes ilegales.

Antes de ir al domicilio, el IRS envía una notificación por correo postal (carta 725-B), que sirve para coordinar un encuentro formal con fecha y hora. Salvo que se trate de un caso criminal, no son “operativos sorpresa”, ni “casa por casa”.

Las visitas del IRS son coordinadas con el contribuyente (Foto: IRS).

Las visitas presenciales ocurren en tres situaciones, según informa el propio IRS:

• Auditorías fiscales: cuando el contribuyente fue notificado por carta de una revisión y se requiere examinar documentos en persona.

• Cobro de deudas importantes: si hay una deuda federal significativa (por ejemplo, impuestos no pagados) y el contribuyente no respondió a avisos previos.

• Investigaciones criminales: agentes especiales del IRS pueden presentarse sin aviso en casos de posible fraude fiscal grave.

Como estas visitas son poco frecuentes, conviene verificar algunas cuestiones para no ser engañado por “falsos inspectores”. Para ello:

IRS operativos a domicilio Imagen de IRS

• 1. Confirmar la carta previa: el IRS siempre envía una notificación escrita antes de la visita, entonces, si no la hubo, es muy probable que sea una estafa.

• 2. Pedir la credencial oficial: el agente debe mostrar una identificación con foto, número de serie y fecha de vencimiento (puede verificarse llamando al IRS al 800 829 1040).

• 3. No pagar en efectivo ni por métodos no autorizados: el IRS nunca exige pagos en efectivo, tarjetas de regalo, transferencias por apps o criptomonedas en la puerta.

• Finalmente, en caso de que llegue un agente del IRS, siempre conviene pedir las credenciales sin abrir la puerta, verificar la notificación y el número de caso y, bajo ningún concepto, entregar dinero ni firmar nada bajo presión. El agente puede pedir documentos (declaraciones, recibos, contratos), pero no debe exigir pagos inmediatos.

Cabe recordar que el IRS tiene la facultad de avanzar con medidas más severas. Entre ellas figuran embargos de cuentas bancarias, retenciones salariales, descuentos sobre beneficios federales y gravámenes sobre propiedades.

Pagar las deudas y mantener una buena comunicación con la agencia es fundamental para evitar problemas. Foto: Newsweek.

En situaciones extremas, el organismo puede incluso proceder a la incautación de bienes. Estas herramientas forman parte del esquema de cobro forzoso que aplica el gobierno cuando se agotan otras instancias de contacto. Por eso, es muy recomendable mantener una comunicación activa con el IRS y atender cualquier notificación. Regularizar deudas o cumplir con los trámites pendientes puede evitar sanciones que impacten de forma directa en la situación financiera de los contribuyentes.

En cuanto a las investigaciones criminales, la IRS Criminal Investigation investiga delitos financieros y tributarios federales. Interviene cuando hay una sospecha de fraude fiscal, lavado de dinero y otros delitos financieros complejos que afectan al sistema tributario.