Patricia Bullrich explora distintas alternativas para avanzar con la reforma electoral enviada por el Gobierno pero la falta de votos en el Senado la obligan a mantener planchado el debate y mientras trata de convencer a Karina Milei, negocia con los bloques aliados.

Pese a que el proyecto llegó al Congreso el 22 de abril y la Casa Rosada esperaba un tratamiento exprés, debido al ajustado calendario electoral; la comisión de Asuntos Constitucionales, que controla el libertario Agustín Coto, se reunió una sola vez en una audiencia informativa que tuvo como invitados a Luz Landivar, asesora del Ministerio del Interior; y Pablo Rodríguez, director del Observatorio Político Electoral.

Coto, uno de los legisladores más cercanos a la secretaria general de la Presidencia, aún no tiene fecha para retomar el debate y la intransigencia del Gobierno podría complicar los plazos para el tratamiento del proyecto que Bullrich espera aprobar durante el desarrollo del Mundial 2026.

"La reforma busca un sistema electoral más simple y transparente, en línea con la agenda de modernización y reducción del gasto político que impulsa el Presidente", fundamentó el fueguino en una frase para seducir a los dialoguistas, que a medida que se vaya acercando la fecha de las elecciones va endureciendo su posición.

Bullrich no termina de convencer a Karina Milei

Bullrich intentó convencer a Karina Milei de ceder a algunos de los pedidos de los aliados, pero hasta el momento las respuestas de la hermana del Presidente fueron todas negativas. No a una salida intermedia para las PASO, no al pedido de tratar por separado Ficha Limpia y no algún retoque sobre el tema del financiamiento de los partidos.

"El peor escenario es seguir con las PASO. Si es eliminación o nada, es nada", le avisó la senadora a la Casa Rosada, dejando en evidencia la falta de votos para aprobar la reforma integral como piden en la mesa política.

La senadora Carolina Losada se opone a la eliminación de las PASO. Foto: Federico López Claro.

Karina Milei juega con el balance positivo en el Congreso, ya que el oficialismo ganó todas las votaciones desde el recambio parlamentario de diciembre pasado. Algunas con más sobresaltos que otras, pero el resultado final tiene un plus si en el análisis se incluye que los proyectos avanzaron en medio de la interna a cielo abierto que Javier Milei no puede cerrar.

Sin embargo, la tendencia positiva de los libertarios en el Congreso no le da margen -al menos por ahora- para imponer la reforma electoral tal como ingresó el proyecto de 78 artículos. Por eso, Bullrich planteó la posibilidad de ir por un estilo americano de elecciones primarias, que no sean obligatorias y que los interesados en participar en la interna de un partido se anoten en un padrón, como ya informó este diario.

La oferta no cuenta con el apoyo unánime de los dialoguistas, que al mismo tiempo están divididos entre los que están por la eliminación, la PAS, y el esquema vigente. Eduardo "Peteco" Vischi, jefe del bloque radical, presentó un proyecto para que se mantengan las primarias pero que no sean obligatorias.

Diego Santilli con los gobernadores Marcelo Orrego (San Juan), Alfredo Cornejo (Mendoz), Carlos Sadir (Jujuy) y Raúl Jalil (Catamarca).

Cómo está el apoyo de los gobernadores a la reforma electoral

En este punto terminará de mediar el ministro del Interior, Diego Santilli, quien busca en cada reunión con los gobernadores garantizar los votos para dar de baja al sistema instaurado durante el gobierno de Cristina Kirchner.

Por el momento, Santilli ya se aseguró el apoyo clave de los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco).

También puede acompañar, Raúl Jalil (Catamarca) que está más a favor de volver la tradicional interna partidaria y remarcó que los partidos políticos deben recuperar centralidad en la toma de decisiones y en la definición de sus liderazgos. El salteño Gustavo Sáenz se sumaría a las provincias que apoyan.

Aunque el tucumano Osvaldo Jaldo se expresó en contra de la reforma porque entiende que el Gobierno quiere hacer "un traje a medida en materia electoral". Mientras que Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba) e Ignacio Torres (Chubut) podrían poner condiciones.

La pulseada por Ficha Limpia

Bullrich también trata de convencer al Gobierno de que acepte el pedido de la UCR y el PRO para que el proyecto de Ficha Limpia se trate por separado del resto de la propuesta y en el recinto se debata de manera conjunta, es decir, en la misma sesión.

En la Casa Rosada especula que la oposición sólo dará los votos para la iniciativa que impide ser candidatos a aquellas personas que tengan una sentencia judicial en segunda instancia pero podría postergar el resto de la reforma.

Para avanzar con el debate por separado, el misionero Martín Goerling (PRO) presentó su proyecto que prohíbe la participación de quienes fueron condenados en segunda instancia por delitos de corrupción.

Sobre el tema del financiamiento de los partidos políticos, la jefa del oficialismo explicó que se trata de un menor porcentaje de asistencia financiera del Estado y más participación de los privados. En el oficialismo hay resistencia a bajar a cero el dinero público como así también la publicidad de campaña.

Si bien los plazos se acortan para el Gobierno, en el Senado no está previsto convocar en lo inmediato a la comisión de Asuntos Constitucionales para tratar la reforma electoral.