Rusia utilizó el poderoso misil balístico hipersónico Oreshnik en un ataque masivo de drones y misiles contra Kiev que mató al menos a dos personas, según dijo el domingo el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy. Es la tercera vez que se utiliza el arma en los cuatro años de guerra.

El intenso bombardeo dañó edificios en toda la capital ucraniana, cerca de oficinas gubernamentales, edificios residenciales, escuelas y un mercado, dijeron las autoridades ucranianas. Al menos 83 personas resultaron heridas en el ataque.

El Oreshnik, que puede portar ojivas nucleares o convencionales, alcanzó la ciudad de Bila Tserkva, en la región de Kiev, dijo Zelenskyy en una publicación en Telegram. El objetivo no estaba claro de inmediato.

El Ministerio ruso de Defensa confirmó el domingo que utilizó el Oreshnik, así como otros tipos de misiles, para atacar “instalaciones militares de mando y control” ucranianas, bases aéreas y empresas de la industria militar. No especificó dónde estaban los objetivos. Funcionarios del ministerio dijeron más tarde a medios rusos que no se atacaron sitios civiles en el ataque nocturno, informó el domingo la agencia estatal Tass.

En una declaración en redes sociales, el ministerio dijo que el ataque fue una represalia por ataques ucranianos contra “instalaciones civiles en territorio ruso”, sin dar detalles de inmediato.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, denunció el viernes un ataque con drones contra una residencia universitaria en el este de Ucrania ocupado por Rusia, del que Moscú culpa a Kiev, y ordenó al ejército ruso que presentara sus propuestas de represalia. Dijo que no había instalaciones militares ni de las fuerzas del orden cerca de la universidad.

El número de muertos por el ataque en Starobilsk había aumentado a 21 cuando concluyeron las operaciones de búsqueda y rescate, informó el servicio de prensa del Ministerio ruso de Situaciones de Emergencia a última hora del sábado. Dijo que otras 42 personas habían resultado heridas en el ataque de la noche anterior. Las autoridades nombradas por el Kremlin en la región de Luhansk anunciaron dos días de luto el domingo y el lunes en memoria de las víctimas.

El ataque provocó graves daños en edificios de Kiev. Foto: EFE

En una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el ataque, celebrada a petición de Rusia, el embajador ucraniano, Andrii Melnyk negó las acusaciones de crímenes de guerra de su homólogo ruso, que tachó de “puro espectáculo de propaganda” y afirmó que las operaciones del 22 de mayo “se dirigieron exclusivamente contra la maquinaria de guerra rusa”.

Ucrania y sus aliados han acusado a Rusia de atacar de forma rutinaria a civiles e infraestructura civil clave desde los primeros días de la guerra. El Kremlin lo niega.

Un misil inmune a sistemas de defensa

Rusia usó por primera vez el Oreshnik, de múltiples ojivas, contra la ciudad ucraniana de Dnipro en noviembre de 2024. Se utilizó por segunda vez en enero en la región occidental de Leópolis.

El ataque combinado más reciente incluyó 600 drones de ataque y 90 misiles lanzados desde el aire, el mar y tierra, según la Fuerza Aérea de Ucrania. Las defensas antiaéreas ucranianas destruyeron e inutilizaron 549 drones y 55 misiles. Alrededor de 19 misiles no lograron alcanzar sus objetivos, indicó la Fuerza Aérea.

Antes, Zelenskyy había advertido que Rusia planeaba usar el Oreshnik, citando inteligencia de Estados Unidos y de socios occidentales.

Los aliados europeos de Kiev condenaron los ataques rusos y el uso del Oreshnik.

“Rusia llegó a un callejón sin salida en el campo de batalla, así que aterroriza a Ucrania con ataques deliberados contra los centros de las ciudades. Estos son actos de terror aborrecibles destinados a matar a tantos civiles como sea posible”, publicó en X Kaja Kallas, la jefa de política exterior de la Unión Europea.

Añadió que los principales diplomáticos de los estados de la UE se reunirán en unos días para “discutir cómo aumentar la presión internacional sobre Rusia”.

La imagen de la devastación en Kiev tras el ataque. Foto: EFE

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, dijo antes que el Oreshnik, que significa “avellano” en ruso, se desplaza a 10 veces la velocidad del sonido, o Mach 10, y es capaz de destruir búnkeres subterráneos “a tres, cuatro o más pisos de profundidad”.

El arma viaja “como un meteorito” y es inmune a cualquier sistema de defensa antimisiles, sostuvo Putin, y añadió que varios misiles de ese tipo, incluso algunos equipados con ojivas convencionales, podrían ser tan devastadores como un ataque nuclear.

Las sirenas antiaéreas sonaron durante toda la noche mientras el humo se elevaba por la ciudad tras los impactos. Reporteros de The Associated Press oyeron potentes explosiones cerca del centro y en las inmediaciones de edificios gubernamentales.

El ataque muestra la escasez ucraniana de misiles antiaéreos

Zelenskyy dijo que no todos los misiles balísticos fueron interceptados y que la mayoría de los impactos alcanzaron Kiev, que fue el objetivo principal del ataque.

El ataque y los aparentes fallos de interceptación subrayaron la escasez crónica ucraniana de misiles de defensa antiaérea capaces de derribar misiles balísticos. Kiev depende en gran medida de los sistemas antiaéreos Patriot de Estados Unidos para interceptar ese tipo de armas, pero el suministro de los misiles interceptores sigue siento muy escaso y es una de las solicitudes más urgentes de Ucrania a sus socios occidentales.

Desarrollar una alternativa de producción nacional se ha convertido en una prioridad máxima para el Ministerio ucraniano de Defensa, aunque hacerlo requerirá un tiempo y una financiación significativos.

Al saturar Kiev con grandes cantidades de misiles balísticos el domingo, Rusia también podría estar buscando agotar las limitadas reservas de Ucrania antes de lo que podría ser una ola de ataques aún más intensa este verano.

Vecinos de Kiev que se habían quedado consideran mudarse

Se registraron daños en 50 ubicaciones de varios distritos de la capital, incluidos edificios residenciales, centros comerciales y escuelas, indicó el servicio de emergencias de Ucrania en una publicación en Telegram. También resultaron dañados edificios policiales, dijo.

Los incendios continuaron ardiendo hasta la mañana, lo que complicó los esfuerzos de rescate mientras se derrumbaban edificios afectados por las explosiones.

“Fue una noche terrible, y nunca había habido nada parecido en toda la guerra”, afirmó Svitlana Onofryichuk, de 55 años, residente de Kiev y que trabaja desde hace 22 años en el mercado que resultó dañado.

“Lamento mucho tener que despedirme de Kiev ahora; ya no me quedo allí, no hay posibilidad”, añadió. “ Mi trabajo se fue, todo se fue, todo ha ardido”.

Yevhen Zosin, de 74 años, residente de Kiev que presenció el ataque, contó que en el momento en que oyó la explosión corrió a buscar a su perra.

“Luego hubo otra explosión y ella y yo fuimos lanzados hacia atrás como un alfiler por la onda expansiva. Los dos sobrevivimos, ella y yo. Mi apartamento quedó hecho pedazos”, dijo.

En el distrito Shevchenko de Kiev, un edificio residencial de cinco pisos fue alcanzado, lo que provocó un incendio, y una persona murió, informó el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania.

El alcalde, Vitalii Klitschko, indicó que un edificio escolar resultó dañado por un ataque mientras la gente se refugiaba en su interior. Las autoridades locales informaron que supermercados y almacenes en toda la ciudad también sufrieron daños.

Varias comunidades registraron daños en toda la región de Kiev, según Mykola Kalashnyk, el gobernador regional.

En otros lugares, un dron ucraniano mató a un civil en la ciudad rusa de Grayvoron, en la región de Belgorod que limita con Ucrania, informaron las autoridades locales el domingo por la mañana.

El Ministerio ruso de Defensa dijo que sus fuerzas derribaron o inutilizaron 33 drones ucranianos durante la noche hasta el domingo en lugares como la región de Moscú, el oeste y el suroeste de Rusia, y la Crimea ocupada por Rusia.

Con información de AP