Estamos a finales de los 90. Todo el mundo está fascinado por Internet. Es el futuro. Hasta 2.600 empresas tecnológicas salen a bolsa en pocos años. Había expectativas desbordadas, valoraciones altísimas y la narrativa de que Internet lo iba a cambiar todo. El problema es que, en muchos casos, los ingresos no acompañaban a las promesas. Y ya sabemos cómo acabó aquello. Por algún motivo conocemos esos años como la “burbuja puntocom”.

Hoy el contexto es distinto, pero hay datos de tres empresas concretas que merecen ser analizados: OpenAI y Anthropic, propietarias de ChatGPT y Claude respectivamente, junto con SpaceX (que incluye Twitter, los satélites de Starlink y las naves de Elon Musk, entre otros). Siguen estando en manos de sus fundadores y un puñado de inversores, pero las tres se estima que van a salir a bolsa en los próximos meses. Y las valoraciones que se están manejando ya, dan vértigo

Si sumásemos las tres, estaríamos hablando de unos 3,75 billones de dólares. Para ponerlo en perspectiva: una cifra cercana al PBI anual de economías como Japón o Alemania.

Ahora comparémoslo con esto: todas las salidas a bolsa de la burbuja puntocom, unas 2.600 empresas, suman, ajustado por inflación, alrededor de 3 billones de dólares. Tres empresas frente a 2.600. Y hablamos de compañías que hoy siguen necesitando fuertes inversiones porque tienen costes que todavía superan ampliamente sus ingresos. Tienen un potencial que aún está en construcción.

La diferencia es que ahora el mercado concentra expectativas en muy pocos actores. Antes el riesgo estaba distribuido; hoy está hiperconcentrado en empresas que representan narrativas muy potentes: la inteligencia artificial, el espacio, la infraestructura del futuro.

No estoy haciendo una predicción ni un “esto va a explotar sí o sí”. Las tres empresas tienen productos maravillosos y probablemente con muchísimo futuro. Y de hecho, entre las tres empresas sumarían una capitalización aproximada al valor en bolsa de Google o Apple. La diferencia es que estos dos gigantes tienen varias décadas de historia, con un beneficio de más de 100.000 millones de dólares y un margen del 30% aproximadamente, mientras que las otras tres siguen perdiendo dinero.No sabemos qué va a suceder, pero vayamos con cuidado.