El doctor Gareth Morris-Stiff es un consumado cirujano hepático, con más de 28 años de experiencia en terapias antioxidantes y enfermedades metabólicas. El especialista británico mencionó diez factores que condicionan de manera determinante la salud del hígado.

Morris-Stiff actualmente se dedica al tratamiento de pacientes con cáncer de hígado, páncreas y vesícula biliar, y complementa sus conocimientos tradicionales con un enfoque de oncología holística

"Cuatro de cada cinco casos de enfermedad hepática permanecen sin diagnosticar", indicó Morris-Stiff en diálogo con el diario británico The Telegraph. Según sus estadísticas, los casos crecieron un 143% en las últimas tres décadas.

Los síntomas silenciosos como la fatiga persistente, problemas para dormir o una sensación general de agotamiento, suelen acompañar la vida diaria del paciente hasta que las molestias se vuelven más notorias y afectan la salud general.

Morris-Stiff asegura que el problema no se limita al consumo de alcohol, sino al conjunto de hábitos modernos que someten al hígado a una sobreexigencia constante.

El hígado se considera el órgano interno más grande del cuerpo humano y funciona como una gran "fábrica química" que cumple funciones vitales para nuestro metabolismo y la desintoxicación.

El hígado se ubica en la parte superior derecha del abdomen, justo debajo del diafragma. Foto: Shutterstock

En el Reino Unido se registró un gran aumento de la enfermedad hepática asociada a disfunción metabólica -"MASLD" por sus siglas en inglés-, anteriormente llamada "hígado graso no alcohólico".

Esta afección se caracteriza por la acumulación de grasa en el hígado y puede derivar en inflamación, cicatrices, cirrosis e insuficiencia hepática.

Gareth Morris-Stiff: "Los alimentos ultraprocesados son perjudiciales para el hígado y podrían resultar incluso más dañinos que el alcohol"

A la hora de mencionar los principales factores que afectan negativamente al hígado, el especialista indicó que el consumo de alimentos alimentos ultraprocesados encabeza el listado.

"Estos productos podrían resultar incluso más dañinos que el alcohol debido a la cantidad de aditivos y compuestos artificiales que contienen", aseguró el doctor Morris-Stiff.

Las carnes procesadas, la famosa "comida rápida", los productos industriales con conservantes, emulsionantes y saborizantes, se incluyen en la lista.

Recomendó revisar las etiquetas y prestar atención a los ingredientes, especialmente a los aceites vegetales hidrogenados, el jarabe de fructosa y proteínas hidrolizadas, presentes incluso en algunos suplementos deportivos, también son ultraprocesados.

Los alimentos ultraprocesados afectan al hígado. Foto: Shutterstock

La procedencia de los alimentos también influye en el funcionamiento del hígado. Ciertos químicos utilizados en la producción agrícola y ganadera, incrementan la carga tóxica que debe procesar el organismo.

"La trazabilidad de lo que comemos es otro factor", recalcó y mencionó el impacto negativo del consumo de frutas y verduras expuestas de manera intensiva a pesticidas, así como las carnes obtenidas de animales tratados con antibióticos u hormonas.

El especialista sostuvo que los microplásticos implican otro desafío para el cuerpo, que no logra descomponerlos fácilmente y pueden acumularse en en el hígado. En esta lista se incluyen los PFAS, conocidos como "químicos eternos", los ftalatos y el bisfenol A (BPA).

Los efectos hepáticos de las "bebidas light"

Morris-Stiff indicó que los edulcorantes artificiales, presentes en las bebidas dietéticas o "light", representan un sobreesfuerzo para el organismo porque el hígado no dispone de mecanismos naturales para metabolizarlos del mismo modo que la glucosa.

"El hígado tiene un mecanismo para procesar y eliminar la glucosa, pero como estos nuevos sustitutos del azúcar son desconocidos, no se ‘desintoxican’ de la misma manera", explicó. Mientras el cuerpo intenta procesarlo, el consumo de este tipo de bebidas puede favorecer la inflamación y acumulación de grasa hepática.

Lo mismo ocurre con el exceso de fructosa, que a diferencia de la glucosa, se procesa principalmente en el hígado. Presente en bebidas azucaradas, golosinas, jugos industriales y frappuccinos. Si el consumo resulta es elevado, se incrementa la carga metabólica.

Las bebidas azucaradas tienen efectos en la salud hepática. Foto: Shutterstock

"El hígado convierte parte de esos azúcares en grasa y, frente a sustancias difíciles de procesar, aumenta el almacenamiento graso como mecanismo de defensa", detalló.

El experto aconsejó limitar la ingesta diaria de azúcar y priorizar la fruta entera en vez de jugos y licuados.

Precaución con los suplementos, remedios herbales y medicamentos

El doctor aseguró que existen combinaciones que pueden ser perjudiciales para el hígado y definió la automedicación como un foco de preocupación en la salud hepática.

"Los suplementos vinculados al bienestar y al llamado biohacking, como la vitamina A, CBD, ashwagandha y diente de león, son sustancias que pueden generar complicaciones hepáticas en determinadas circunstancias", alertó.

Ciertas mezclas, como combinar medicamentos convencionales con preparados herbales, pueden interferir en la desintoxicación del organismo y producir el efecto contrario.

El hígado graso no alcohólico, un diagnóstico que preocupa en el Reino Unido.

"Medicamentos de uso habitual, como el paracetamol, pueden resultar peligrosos cuando se combinan con suplementos o tratamientos alternativos que utilizan los mismos procesos metabólicos hepáticos", sostuvo.

Más controles en la menopausia

"Antes de la menopausia las mujeres presentan menos casos de hígado graso que los hombres, pero esa diferencia disminuye después de la caída de estrógenos", aseguró el especialista.

Sus estudios sugieren que aquellas pacientes que llegan a la menopausia con hígado graso presentan mayores probabilidades de desarrollar cirrosis o cáncer hepático.

"Las mujeres de entre 40 y 50 años con factores de riesgo deben realizarse estudios hepáticos preventivos, como el fibroscan", reveló.

Por último, la humedad y el moho doméstico también pueden ser un factor perjudicial para el hígado. "Las esporas inhaladas pueden ingresar al torrente sanguíneo y afectar distintos órganos, incluido el hígado, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados", aseguró.

La ventilación de los ambientes y controlar los problemas de humedad en las viviendas suele ser la recomendación general.

Los 10 factores que afectan al hígado, según el doctor Gareth Morris-Stiff

  1. Alimentos ultraprocesados
  2. Alcohol
  3. Bebidas light
  4. Azúcar y fructosa
  5. Suplementos y remedios herbales
  6. Combinación de medicamentos
  7. Menopausia
  8. Alimentos cultivados con pesticidas y carnes con antibióticos
  9. Microplásticos y químicos industriales
  10. Hongos y moho doméstico