Un espectáculo nocturno con drones tuvo un final desastroso en Australia. Casi un centenar de aparatos sin control se estrelló sobre Darling Harbour, en Sídney. Los videos subidos a las redes sociales mostraron que algunos cayeron sobre el mar y otros, sobre el cemento del puerto, muy cerca del público, aunque no hubo heridos.
Los organizadores de Vivid Sídney, un megafestival anual de tres semanas de duración que incluye grandes instalaciones luminosas, señalaron que la performance registró “dificultades técnicas imprevistas” y canceló varios shows similares que estaban previstos para los días siguientes.
Skymagic, la compañía británica a cargo del enjambre de drones, atribuyó la falla a un cambio en la frecuencia de radio y aseguró que ninguno de los aparatos cayó fuera de los límites de seguridad, según la BBC.
“El sonido al estrellarse contra el muelle era considerable incluso a más de 20 metros de distancia; se podía oír cómo caían y se rompían contra el cemento del puerto deportivo”, declaró a la cadena ABC un trabajador de Darling Harbour llamado Robert.
En total, se desplomaron 89 drones. Según Skymagic, las interferencias en el entorno de radiofrecuencia que se produjeron después del despegue provocaron que "activaran procedimientos de aterrizaje a prueba de fallas en respuesta a una precisión de posicionamiento comprometida".
El espectáculo, llamado Star-Bound, cuenta con hasta 1.000 drones diseñados específicamente para una exhibición aérea que dura un máximo de 12 minutos.
La bahía de Sídney, con espectáculos luminosos durante el festival Vivid. Foto EFE
Estaba previsto que durante el festival se desplegaran 22 shows de similares características, pero ahora quedaron en duda por los posibles riesgos para los espectadores.
Los organizadores indicaron que Skymagic y las agencias gubernamentales realizarán una evaluación completa antes de tomar una decisión.
El megasfestival alterado por la caída de drones
Vivid Sídney es considerado el mayor festival de luz, música, ideas y gastronomía del Hemisferio Sur. Durante 23 jornadas consecutivas (del 22 de mayo al 13 de junio), ilumina la icónica bahía de la ciudad y sus principales monumentos.
La Ópera de Sídney, intervenida por un espectáculo visual en el megafestival Vivid. Foto EFE
Cada noche, las emblemáticas "velas" de la Ópera de Sídney se transforman con espectáculos visuales de gran formato. La instalación del artista francés Yann Nguema tiñe la fachada con complejos patrones geométricos y colores vibrantes, cuyo destello se refleja sobre las aguas del puerto.
Además, decenas de edificios y espacios públicos permanecen iluminados con proyecciones digitales, esculturas interactivas y shows audiovisuales.
Las obras se extienden por zonas céntricas y el paseo marítimo, configurando un recorrido gratuito de 6,5 kilómetros dedicado al arte y la tecnología.
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