En medio de la polémica por el proyecto del Gobierno para derogar la ley de etiquetado frontal, la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) difundió un comunicado en el que pidió “una profunda revisión” del sistema actual, aunque rechazó eliminar la norma.
Pero sí defienden mantener herramientas como la regulación de la publicidad de alimentos, los entornos escolares saludables y la educación alimentaria.
El detalle de las observaciones de los nutricionistas a una ley que fue debatida, resistida, aprobada y, finalmente, otra vez discutida.
La SAN sostuvo en un comunicado que el etiquetado frontal “debe formar parte de la Política Alimentaria nacional” y reclamó discutir cambios “basados en la más rigurosa y mejor evidencia científica disponible”.
La sociedad dedicada a la nutrición participó activamente del debate parlamentario que derivó en la sanción de la Ley 27.642, aprobada en 2021. En ese contexto, recordó ahora que ya ese mismo año había elaborado un documento técnico donde planteó reparos sobre el perfil de nutrientes elegido para definir qué alimentos deben llevar sellos negros.
Según explicó la entidad, el principal problema de la ley argentina está en haber adoptado el modelo de perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), basado en “umbrales móviles”.
Ese sistema, señalaron, toma la relación entre nutrientes críticos, como azúcar, grasas o sodio y la cantidad de calorías de cada producto. Como consecuencia, sostienen que alimentos similares pueden terminar mostrando resultados contradictorios.
“Productos similares en su matriz de ingredientes (...) los que tienen menor cantidad de nutrientes críticos pueden tener más octógonos que aquellos con menor cantidad de ellos”, advirtió la SAN. Consideran que esas situaciones “han generado mucha confusión en los consumidores y aún en los profesionales nutricionistas”.
Para la SAN, el etiquetado frontal “debe formar parte de la Política Alimentaria nacional”
Además, cuestionó que el sistema de OPS haya sido originalmente diseñado para evaluar dietas poblacionales y no alimentos individuales. “La aplicación del sistema de Perfil de Nutrientes de OPS como criterio del etiquetado frontal es errónea desde un principio”, sostuvo.
El comunicado también afirmó que el modelo actual “es un desincentivo para reformulaciones de alimentos”, es decir, para que la industria reduzca nutrientes críticos en sus productos.
A todo esto, pese a las críticas, la sociedad que nuclea a los nutricionistas rechazó avanzar con la derogación completa.
“La derogación de la Ley 27642 afectaría otros capítulos de la normativa que regulan aspectos como la publicidad, promoción y patrocinio de alimentos y la promoción de la alimentación saludable en los establecimientos educativos”, alertó.
Esos capítulos, afirman, “son relevantes y deberían preservarse u optimizarse” porque ayudan a mejorar los entornos alimentarios de niños y adolescentes.
También remarcaron que la educación alimentaria y nutricional, prevista en la propia ley, nunca fue implementada plenamente. “No se implementó ninguna estrategia educativa para la población en general”, indicaron. La SAN pidió, a su vez, armonizar los criterios argentinos con los utilizados en otros países del Mercosur y del mundo.
Según el comunicado, solo tres países de la región (Argentina, México y Colombia) utilizan actualmente el modelo de OPS. La mayoría de las naciones emplea sistemas basados en “umbrales fijos”, definidos según recomendaciones máximas de consumo de nutrientes críticos.
Igualmente aclararon que respaldan los octógonos de advertencia, utilizados también en otros países de América Latina. “Representaciones similares, con algunas variantes, están en vigencia en otros países de la región”, sostuvieron.
En ese contexto, los nutricionistas convocan “a las autoridades y a los profesionales” a rediscutir el sistema vigente y revisar los criterios científicos del etiquetado frontal sin eliminar la política pública en su conjunto.
AA
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