Hay celebraciones que no solo marcan un momento en el calendario, sino que transmiten una historia que atraviesa generaciones. En la tradición judía, una de las más significativas es Pésaj, una festividad que invita a recordar, reflexionar y, sobre todo, a valorar la libertad.

Más que una conmemoración religiosa, se trata de un ritual profundamente simbólico que revive uno de los episodios más importantes del pueblo hebreo: el paso de la esclavitud a la libertad.

Pascuas judías: qué representan y cuándo terminan

La Pascua judía, conocida como Pésaj, recuerda la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto, un acontecimiento relatado en el libro del Éxodo y liderado por Moisés. Este hecho no solo marca el nacimiento de una identidad colectiva, sino también el inicio de un camino espiritual y cultural.

Pésaj: la festividad es una de las más importantes dentro del calendario judío.

La palabra "Pésaj" significa "paso" o "salto", en referencia a cuando Dios "pasó por alto" las casas de los hebreos durante la última de las diez plagas en Egipto. Este episodio simboliza protección, redención y el comienzo de una nueva etapa para el pueblo judío.

Como ocurre con muchas festividades religiosas, la fecha varía cada año porque se rige por el calendario hebreo. Pésaj comienza el día 15 del mes de Nisán, siempre en primavera.

En 2026, las pascuas judías inician al atardecer del 1 de abril y se extiende hasta el 8 o 9 de abril, dependiendo de la tradición que se siga (7 u 8 días).

Las tradiciones más importantes del Pésaj

Uno de los aspectos centrales de Pésaj es la transmisión de la historia a través de rituales que combinan comida, símbolos y relatos.

  • Séder: Es la cena ritual que se realiza durante las primeras noches. Sigue un orden específico guiado por la Hagadá, donde se narra la historia del Éxodo.
  • Matzá: Pan sin levadura que recuerda la salida apresurada de Egipto, cuando no hubo tiempo para que el pan fermentara.
  • Prohibición del jametz: Durante toda la festividad se evita consumir alimentos leudados como pan, pastas o cerveza.
  • Hierbas amargas (maror): Representan el sufrimiento vivido durante la esclavitud.
  • Alimentos simbólicos: Como el huevo, el hueso de cordero o el charoset, que evocan distintos momentos del relato bíblico.

Pésaj destaca valores como la libertad, la fe y la identidad colectiva.

Pésaj: una celebración que sigue vigente

Aunque su origen se remonta a miles de años, Pésaj sigue teniendo una fuerte vigencia. No solo recuerda un hecho histórico, sino que también funciona como un llamado a reflexionar sobre la libertad, la justicia y la dignidad humana.

Cada año, familias de todo el mundo se reúnen para revivir esta historia, transmitirla a las nuevas generaciones y reforzar valores como la memoria colectiva, la solidaridad y la esperanza.

En ese sentido, Pésaj no es solo una festividad del pasado, sino una oportunidad para pensar el presente y el futuro desde una idea central: la libertad como derecho fundamental.