Un nuevo descubrimiento arqueológico en México volvió a poner el foco sobre la sofisticación de la civilización maya. Investigadores hallaron un asentamiento con alrededor de 80 estructuras en el estado de Quintana Roo, incluyendo edificios con bóvedas, espacios ceremoniales y restos de pintura mural.

El sitio no solo sorprendió a los especialistas investigadores por el nivel de conservación que tiene, sino también por la complejidad arquitectónica de varias de las construcciones.

Restos de pintura mural fueron identificados en el sitio. Foto: Karina Blancas y Sonny Ojeda / INAH

Según detallaron los arqueólogos, el asentamiento presenta características típicas de importantes centros mayas y podría aportar información clave sobre la organización social y política de la región.

Además de las edificaciones, uno de los elementos que más llamó la atención fue la presencia de murales y detalles decorativos que permiten conocer aspectos culturales, rituales y el arte de la antigua civilización.

Se conforma de 80 edificios probablemente asociados al estilo Petén, distribuidos en 100 hectáreas. Foto: Karina Blancas y Sonny Ojeda / INAH

Cómo es el asentamiento maya encontrado en Quintana Roo

El sitio descubierto incluye aproximadamente 80 estructuras distribuidas en distintos sectores. Entre ellas aparecen plataformas, edificios ceremoniales y construcciones con bóvedas típicas de la arquitectura maya. El mismo fue descubierto oficialmente el 27 y 28 de abril de 2026 por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y se lo denomino "El Jefeciño".

Los investigadores detectaron restos de pintura mural policromada y complejos arquitectónicos monumentales que revelan la doble función del sitio: un centro de alta actividad ritual, evidenciado por entierros de élite y remodelaciones sagradas, y el núcleo político-administrativo desde donde se gobernaba la región.

Según explicaron los arqueólogos que llevaron adelante la investigación, varias de estas construcciones muestran técnicas arquitectónicas sumamente avanzadas y con un diseño urbano muy bien organizado.

La ubicación del asentamiento también resulta estratégica porque conecta con otras áreas históricamente vinculadas a la expansión de la civilización maya en la península de Yucatán.

El lugar del hallazgo. El asentamiento con los edificios mayas está debajo del montículo y de los árboles. Crédito: Karina Blancas y Sonny Ojeda / INAH

Los especialistas consideran que el hallazgo podría ayudar a comprender mejor cómo se organizaban distintos asentamientos mayas fuera de los grandes centros más conocidos.

Otro aspecto relevante es que gran parte del territorio selvático de Quintana Roo todavía conserva áreas arqueológicas no estudiadas completamente.

Se identificaron tres bóvedas mayas, en buen estado de conservación, al interior de algunos edificios. Foto: Karina Blancas y Sonny Ojeda / INAH

Por eso, cada nuevo descubrimiento modifica parcialmente el mapa histórico de la civilización maya y amplía el conocimiento sobre su expansión territorial.