El nombre suena tierno, casi de dibujos animados. Y, en realidad, lo es: Doolysaurus fue bautizado en homenaje a Dooly, un famoso personaje coreano de animación infantil.

Pero detrás de esa referencia pop hay un hallazgo paleontológico serio. Investigadores de la Universidad de Texas en Austin (UT Austin) y del Korean Dinosaur Research Center identificaron una nueva especie de dinosaurio juvenil encontrada en la isla Aphae, en Corea del Sur.

La universidad informó que el fósil fue estudiado con microtomografía computada, una técnica que permitió ver huesos escondidos dentro de la roca.

El resultado fue inesperado: no se trataba solo de algunas vértebras y huesos de las patas. El bloque también conservaba partes del cráneo, algo especialmente raro en los hallazgos fósiles del país.

Los paleontólogos no dan crédito: descubren un adorable polluelo de dinosaurio llamado Dooly

El nombre científico completo es Doolysaurus huhmini. La primera parte honra al personaje Dooly; la segunda reconoce al paleontólogo coreano Min Huh, una figura importante en el estudio de dinosaurios del país. La investigación fue publicada en la revista Fossil Record.

Identificaron una nueva especie de dinosaurio juvenil encontrada en la isla Aphae. Foto: Discover Magazine

Según los investigadores de la UT Austin, el animal tenía aproximadamente dos años cuando murió y todavía estaba creciendo. Su tamaño habría sido similar al de un pavo, aunque un adulto de la especie podría haber llegado al doble. También pudo haber estado cubierto por filamentos suaves, lo que llevó a la paleontóloga Julia Clarke a compararlo con un pequeño cordero.

El dato más valioso no es la ternura del fósil, sino su anatomía. Los expertos lo clasificaron como un tescelosáurido, un tipo de dinosaurio bípedo relacionado con formas conocidas en Asia oriental y Norteamérica. Eso puede ayudar a reconstruir conexiones evolutivas entre faunas separadas por grandes distancias durante el Cretácico.

El fósil también conservaba gastrolitos: pequeñas piedras que el animal habría tragado para ayudar a triturar alimento en el aparato digestivo. Ese detalle sugiere una dieta omnívora, con plantas, insectos y otros animales pequeños.

Dooly, el dinosaurio.

La tecnología fue decisiva. Preparar manualmente un fósil encerrado en roca dura puede llevar años. La micro-CT permitió observar el interior sin destruir la muestra y aceleró el análisis de estructuras delicadas.

El hallazgo también tiene valor para Corea del Sur. La región es rica en huellas, huevos y rastros de dinosaurios, pero tiene menos restos óseos completos. Por eso, encontrar un ejemplar juvenil con material craneal diagnóstico es especialmente importante.

Dooly parece un nombre amable, pero el fósil abre preguntas profundas: cómo crecían estos dinosaurios, qué comían, qué aspecto tenían y cómo se conectaban las especies asiáticas con otros linajes del mundo cretácico.