Para el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, después de una fase de estabilización, le seguirá otra de crecimiento sostenido de la economía y ya hay señales en los distintos indicadores que dan la pauta de eso.
El funcionario habló este martes ante los hombres y mujeres del mercado que se dieron cita en el 43° Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, cuyo cierre estará a cargo del Ministro de Economía Luis Caputo y del Presidente Javier Milei.
Werning aprovechó el foro para pasar revista a las cuatro etapas del programa de estabilización y sacar pecho por los resultados fiscales y monetarios. Según su visión, el plan "no convencional" implementado desde diciembre de 2023 demostró su consistencia al esquivar los clásicos "atajos" de planes pasados que terminaban en devaluaciones o planes Bonex.
"Hoy el mensaje es uno de consolidación del rumbo económico, libre de conflictos entre objetivos de política económica y de desequilibrios externos", enfatizó el segundo del BCRA.
Sin embargo, dejó una advertencia explícita para los empresarios respecto de los márgenes de ganancia en una economía de baja inflación. Indicó que el sector privado debe adaptarse a nuevas reglas de juego. En ese sentido, destacó que "no es factible que persistan los márgenes de ganancia que existían cuando el riesgo país oscilaba arriba de los 2.000 puntos, ahora que este indicador perforó los 500 puntos".
Por eso, Werning destacó que en esta "nueva macro", el foco de las ganancias deberá trasladarse de la "contribución financiera" a la "productividad operativa". "Cobrará peso la capacidad de aumentar ventas por encima de la velocidad de remarcación de precios", sentenció.
Un balance con "ganancias récord" y el fin del financiamiento al Tesoro
Uno de los puntos destacados por el funcionario fue el saneamiento de la hoja de ruta de la autoridad monetaria. Werning precisó que los últimos estados contables auditados de la entidad arrojaron "el mejor resultado en 20 años en moneda constante".
La ganancia del Banco Central escaló a $34.000 millones, lo que representa un salto del 34% respecto a 2024. "Los dividendos del ejercicio están puestos a disposición del Tesoro, y las letras transferibles fueron aplicadas a recomprarlas, mejorando la calidad del activo", explicó.
Para el funcionario, esto marca la característica de la gestión de Santiago Bausili al frente de la entidad: "Esta asignación es la opuesta a la dinámica que heredamos, en la cual el Central usaba dividendos para financiar al Tesoro a costa de deteriorar su propio balance, intensificando controles cambiarios y alimentando expectativas inflacionarias".
Para el ejecutivo, este fortalecimiento patrimonial no es mero maquillaje contable, sino que le da "respaldo al peso" y permite mantener ancladas las expectativas de inflación. En ese sentido, reiteró una de las premisas que el equipo económico viene sosteniendo: la combinación de cambios estructurales permite ver en la práctica que "la moneda escasa a futuro pasará a ser el peso, no el dólar".
En el plano cambiario, Werning dejó definiciones respecto a la "capacidad de fuego" que recuperó el organismo. y recordó que la semana pasada el Central terminó de cerrar casi por completo su posición abierta en contratos de futuros de dólar.
Dividendos y Bopreales
Por otro lado, remarcó que el mercado cambiario logró absorber una fuerte demanda de pago de dividendos por parte de las empresas y que, tras el último pago de Bopreal, la deuda comercial privada heredada "ya se encuentra saneada en un 50%".
Respecto a la flexibilización para el atesoramiento de las familias, el funcionario aportó un dato clave del escenario poselectoral de medio término: "Un 90% de los dólares comprados en mercados libres para atesoramiento (cerca de US$ 1.000 millones por mes) se ahorran dentro del sistema financiero local". Según Werning, esto no erosiona las reservas internacionales, sino que dinamiza la intermediación y el crédito bancario local en moneda extranjera.
Al analizar la marcha de los precios, el vicepresidente del BCRA minimizó las subas recientes del IPC, atribuyéndolas a factores estacionales transitorios (como carne, indumentaria y educación) y a la normalización de las tarifas públicas. "El ancla fiscal y monetaria no convalida el traslado de shocks de costos a otros precios" , aseguró, previendo una reducción continua en los próximos meses.
Finalmente, Werning se mostró optimista sobre el nivel de actividad, afirmando que la economía crece hoy a un ritmo del 4,5% impulsada por exportaciones récord en todos los rubros y un consumo privado que "superó niveles históricos". Auguró que, tras el freno por la incertidumbre electoral, el financiamiento corporativo local y externo está despertando, lo que encenderá "en breve" el tercer motor de la reactivación: la inversión privada.
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