El Club Francés, una de las instituciones culturales, deportivas y sociales de mayor tradición en nuestra ciudad, celebró su 160° aniversario. La edición de su libro de colección “Memoria de una amistad” -presentado con un diálogo entre la historiadora Felicitas Luna y la editora Carmen María Ramos- así como un acto al que asistieron el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, el embajador de Francia, Romain Nadal, y el titular del club, Roberto Azaretto, formaron parte de estas celebraciones.

Se homenajeó a ex presidentes del club como Juan Carlos Lynch y Fernando Petrella y se reconoció a entidades que contribuyen a fortalecer los vínculos entre la Argentina y Francia como la Asociación Marianne, la Alianza Francesa, la Cámara de Industria y Comercio Franco Argentina, Radio Cultura y la Embajada de Francia. Y hubo una exhibición abierta de esgrima, la disciplina que simboliza la actividad deportiva del Club Francés y que en los últimos tiempos tienen un gran auge entre las mujeres. Los maestros José María y Mariano Casanova, y Silvana Giancola encabezaron esa actividad.

El club fue fundado el 20 de mayo de 1866 por residentes franceses y se transformó en el eje de la colonia gala en nuestra ciudad. Entre 1830 y 1854 se produjo la mayor ola inmigratoria francesa a nuestro país -la mayoría provenientes del puerto de Burdeos- y con reuniones de camaradería en el legendario Malakoff surgió la idea del club, cuya primera sede funcionó donde hoy se encuentran Rivadavia y Maipú. Se estima que la inmigración francesa alcanzó a unas 220 mil personas hacia 1860, estableciendo sus principales colonias en San Rafael (Mendoza), Entre Ríos y Santiago del Estero.

Embajador. Romain Nadal, con el titular del Club, Roberto Azzareto.

“El Club ha contado entre sus socios a personalidades de la política, la ciencia, la cultura, la empresa, el periodismo, el arte, y ha recibido en sus salones tanto a visitantes ilustres de Francia como a prestigiosos personajes argentinos. Aspiramos a seguir siendo un centro social y cultural que mantenga y fortalezca las relaciones con la cultura francesa que tanto han influido en nuestras instituciones y estilo de vida. Este Club ha sido sede de encuentros sociales y tribuna de disertantes de disciplinas diversas, como la política, la historia, las letras, la música. No faltaron conciertos y recitales, y debe mencionarse su protagonismo en la práctica de la esgrima de la escuela francesa”, señaló Azaretto, quien también es miembro de la Academia Nacional de Historia.

Entre las distintas personalidades que formaron parte del Club figuran el célebre arquitecto Charles Thays -creador del Jardín Botánico, los bosques de Palermo y otras obras paisajísticas- los arquitectos Pierre Benoit (quien proyectó La Plata) y Ulric Courtois (Basílica de Luján), el doctor Joseph Linieres (presidente de la Academia Nacinal de Medicina) y Francis Simon, fundador de la Alianza Francesa. Courtois y Thays llegaron a presidir el club, al igual que el doctor Miguel Laphitzondo -director del Hospital Francés- y el historiador y periodista Paul Groussac. También el ex presidente Carlos Pellegrini fue uno de los más renombrados socios del club a fines del siglo XIX.

Y otros notables personajes franceses fueron recibidos en la sede durante sus visitas a la Argentina. Entre ellos, Anatole France, George Clemenceau, el Duque de Windsor, Jean Mermoz, Antoine de Saint-Exupery y André Malraux.

Libro alusivo. Lo recibió el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.

Anatole France -Premio Nobel de Literatura en 1921- había visitado nuestro país, y la sede del club, en 1909. Y al año siguiente lo hizo Clemenceau, un estadista que regiría los destinos de Francia en los duros años de la Primera Guerra Mundial. Clemenceau llegó a la Argentina con motivo de las celebraciones de nuestro Centenario de la Revolución de Mayo y se mostró admirado por la “eclosión” arquitectónica de la ciudad -en ese momento se produjo la apertura de la Avenida de Mayo, entre otras obras- un aspecto en el que los arquitectos, paisajistas y artistas franceses (como Rodin) tuvieron un papel central, dejando su impronta de la Belle Epoque. Otra de las famosas visitantes a la sede del club fue la aviadora Adrienne Bolland en 1921: la primera mujer que cruzó en vuelo la cordillera de los Andes.

Figuras de la ciencia y la cultura como Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Victoria y Silvina Ocampo, Luis Federico Leloir, Adolfo Bioy Casares y Mario Vargas Llosa ofrecieron conferencias en los salones del Club Francés.

En el ámbito deportivo, siendo la esgrima su actividad central, la dirección de su sala hace casi un siglo estuvo a cargo de Edouard Gardere, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1932. La esgrima comenzó a practicarse en el Club Francés hace más de un siglo (1924) siendo su primer maestro Georges Noirfalise. Ya la presencia de una estrella de ese deporte como Gardere -quien además participó en la Resistencia francesa contra los invasores nazis en la Segunda Guerra Mundial- le dio un gran impulso a la esgrima en el Club Francés y uno de sus más importantes discípulos fue un histórico de ese deporte en nuestro país. Se trata de Guillermo Saucedo, campeón panamericano de florete en 1963 y 1967, campeón mundial universitario y dos veces representante olímpico (México 68, Munich 72). También José María Casanova alcanzó la categoría de olímpico y a lo largo del historial de ese deporte, el Club Francés aportó sus mejores valores a los seleccionados argentinos en las competencias internacionales (Franco Serrano extendió esa tradición olímpica hace dos años en los Juegos de París). La presencia de la mujer se hizo cada vez más relevante y valores como Isabel Di Tella -de una familia de notable tradición esgrimista- puede citarse entre ellas.

Desde los años 40, la sede se encuentra en Rodríguez Peña y Quintana, en un edificio que simboliza la Belle Epoque (fue construido en 1906 y pertenecía anteriormente a la familia Vázquez Mansilla).