Inversores extranjeros liderados por nombres como Stanley Druckenmiller y grandes bancos de Wall Street están volviendo este año a las acciones argentinas, después de haber salido antes del volátil ciclo electoral del año pasado.

Los flujos hacia el ETF Global X MSCI Argentina, un fondo que es la principal vía para que los inversores del exterior accedan a acciones del país, subieron US$ 63 millones en lo que va del año, en parte por el optimismo del mercado ante la posibilidad de que MSCI recategorice al fondo en una revisión de junio, indicó la agencia de noticias Bloomberg.

Una mejora para el país en la categorización que hace MSCI podría disparar ingresos automáticos hacia activos argentinos desde fondos pasivos que replican índices de mercados "frontera" o "emergentes". Argentina hoy está catalogada bajo el rótulo de "standalone" en este índice (categoría por debajo de las dos anteriores) y eso limita el acceso a fondos internacionales que solo pueden invertir siguiendo esas canastas de referencia.

Eso compensa parte de los US$ 192 millones en salidas que había generado la incertidumbre alrededor de las elecciones legislativas. Aun así, el ETF acumula un aumento de alrededor de US$ 500 millones desde el primer año completo de Javier Milei en el poder.

Más ampliamente, el índice bursátil argentino S&P Merval saltó casi 10% en mayo medido en dólares, hasta su nivel más alto desde que el partido de Milei volvió a imponerse en la votación de octubre tras semanas de ventas en el mercado. Desde esa elección, acumula un alza del 54%.

Duquesne Family Office, de Druckenmiller, que ya había comprado y vendido posiciones en acciones argentinas en el pasado, adquirió US$ 128 millones en la petrolera estatal YPF, según presentaciones regulatorias del primer trimestre.

Las acciones de YPF están en un máximo de 20 años, impulsadas por el aumento de la producción de petróleo en los campos de shale del país.

Los inversores extranjeros buscan las acciones locales con más volumen para poder entrar y salir fácilmente. Foto: Reuters

Duquesne también amplió su posición en la petrolera Vista Energy y en el ETF MSCI Argentina.

Gran defensor de la ideología de libre mercado de Milei, Druckenmiller compró en 2024 las cinco acciones argentinas más líquidas que cotizan en Estados Unidos después de escuchar el discurso del libertario en Davos.

Pero el veterano inversor también tuvo que navegar los vaivenes políticos del país: recortó exposición meses antes de las elecciones legislativas de octubre pasado y volvió con fuerza después de que la coalición de Milei ganara con claridad.

Quiénes están comprando acciones argentinas

En el primer trimestre, Morgan Stanley, UBS y Goldman Sachs también compraron el ETF argentino, según se desprende de las presentaciones, mientras que JPMorgan tomó posiciones en Vista, y Citigroup invirtió en el mayor banco privado de Argentina, Grupo Financiero Galicia.

Es un giro bienvenido, especialmente para los veteranos del mercado que recuerdan el derrumbe bursátil argentino impulsado por las elecciones de 2019, cuando los votantes sacaron del poder a Mauricio Macri para dar paso a un gobierno peronista. El ETF se hundió más de un 30% en aquel entonces.

La tendencia de este año todavía no equivale a una gran ola de inversión extranjera directa en la economía real argentina, que atraviesa una recuperación desigual bajo Milei. Mientras los sectores de energía y minería muestran fortaleza, la actividad en construcción e industria manufacturera sigue por debajo de los niveles previos a la llegada de Milei al poder.

Las menores proyecciones de crecimiento mantuvieron a los bonos soberanos argentinos mayormente planos este año, tras las fuertes ganancias del comienzo del mandato de Milei.

“El mayor interés se ve en comprar acciones, más que bonos argentinos, porque los inversores ven mucho más upside (suba) en nombres como YPF, Vista o Pampa —especialmente en energía— que en la deuda soberana”, dijo Alberto Ades, director de research and strategy del hedge fund NWI Management.

Lo que sostiene el optimismo en las acciones es la posibilidad de que MSCI recategorice a Argentina este mes. Un ascenso a la categoría de mercado frontera podría generar flujos hacia acciones argentinas. MSCI mantuvo a Argentina un escalón por debajo de frontera, como mercado standalone, el año pasado, aunque buena parte del mercado esperaba una mejora.

La decisión de la calificadora MSCI puede cambiar el rumbo de los activos financieros argentinos

“El mercado está esperando un upgrade para Argentina”, dijo Daniel Chodos, socio de Dhalmore Capital en Buenos Aires. “En general, los fondos intentan adelantarse" a las recategorizaciones.

Chodos agregó que otros factores también están alimentando el optimismo inversor en Argentina. El Banco Central ha venido aumentando de forma sostenida unas reservas internacionales que antes estaban muy debilitadas, mientras que el peso se mantuvo inusualmente estable en medio de la volatilidad global derivada de la guerra en Irán.

Una serie de inversiones importantes, en su mayoría ligadas a energía y minería, también sumaron impulso a las acciones argentinas.

Si MSCI finalmente eleva a Argentina dos niveles hasta la categoría de mercado emergente, las acciones locales podrían recibir cerca de US$5.000 millones en flujos de inversión, según Nikolaj Lippmann, estratega de renta variable para América Latina de Morgan Stanley.

“Si se logra dar sostenibilidad a las políticas más allá de 2027, realmente habrá una gran llegada de capital proveniente de la minería, la energía y los mercados globales de capitales”, afirmó Lippmann.

Fuente: Bloomberg

NE