Las palabras de la reconocida psicóloga Florida Scott-Maxwell siguen vigentes décadas después de que su principal obra, The Measure of My Days, le diera fama internacional.

Scott-Maxwell consiguió difundir parte de una realidad que millones de madres conocen muy bien: la maternidad no termina cuando los hijos crecen y logran su independencia. Las responsabilidades cambian, sin duda, pero el vínculo emocional, la dedicación y el instinto de protección permanecen.

“Sin importar la edad que tenga una madre, observa a sus hijos de mediana edad en busca de señales de mejoría”

La frase de esta psicóloga estadounidense ganó popularidad en las redes sociales porque refleja algo que muchas familias reconocen de manera inmediata: incluso cuando los hijos son adultos independientes, las madres continúan preocupándose por ellos.

En otras palabras, es un recordatorio sencillo, pero poderoso: para muchas madres, los hijos nunca dejan completamente de ser niños.

Compartir juegos es una manera de fomentar la comunicación con los hijos. Foto: Shutterstock.

Scott-Maxwell, quien fue discípula directa de Carl Jung, también argumentó que la vejez es una etapa crucial para reconciliarse con uno mismo y lograr la plenitud psicológica. En ese sentido, sostiene que el vínculo entre madre e hijo/a no es únicamente biológico, sino también psicológico y emocional.

Especialistas en desarrollo humano, en tanto, explican que muchas madres construyen parte de su identidad alrededor del cuidado familiar. Por eso, aunque los hijos formen sus propias vidas, el impulso de proteger, aconsejar y acompañar permanece activo.

¿Quién fue Florida Scott-Maxwell?

Conocida por sus reflexiones sobre el envejecimiento y las relaciones familiares, Florida Scott-Maxwell (1883-1979) nació en Orange Park, Florida, Estados Unidos. Y creció en una familia culta donde, desde joven, mostró interés por la literatura, la filosofía y la psicología. Con el tiempo se trasladó al Reino Unido, donde desarrolló gran parte de su carrera intelectual.

Scott-Maxwell escribió The Measure of My Days cuando tenía más de 80 años. Foto: Penguin Random House.

Estudió psicología y se interesó, en especial, por las teorías de Carl Jung. Su pensamiento estuvo influido por la exploración de la espiritualidad y el significado emocional de las distintas etapas de la vida existencia.

Su estilo era introspectivo y cercano. Más que desarrollar teorías complejas, buscaba transmitir observaciones emocionales sobre la vida cotidiana. En The Measure of My Days, escrito cuando tenía más de 80 años, reflexiona sobre la vejez no como una etapa de decadencia, sino como un periodo de autoconocimiento.