Entre todas esas canciones, la más emblemática de la banda que lideraba el Indio Solari y Skay Beilinson es Ji ji ji. En 2002, la cadena de videos musicales MTV y la revista Rolling Stone Argentina coincidieron en que estaba en el 5to puesto entre las 100 mejores canciones del rock local. Por delante figuraban La balsa, Muchacha ojos de papel, Rasguña las piedras y De música ligera.

Compuesta por la dupla Solari/Beilinson, fue incluida en su segundo álbum, Oktubre, editado en 1986 y se fue transformando hasta convertirse en un hito inusual: la banda de sonido del “pogo más grande del mundo”.

El tema continuó siendo celebrado en los recitales solistas tanto del Indio como de Skay. Dicen que nació de una manera sencilla e improvisada. “Compuse Ji ji ji sentado en una especie de balconcito en el primer piso de mi casa en la calle Soler", dijo el guitarrista en declaraciones a la vieja revista La Mano. "Una tarde me puse ahí con la guitarra y empecé a jugar con esos acordes y terminé de definir la armonía de lo que iba a ser el tema, después de haberlo zapado varias veces en la sala de ensayo que teníamos”.

La expresión le surgió al Indio Solari en los recitales que Los redonditos de ricota dieron 15 y 16 de abril del 2000. "Vamos a hacer el pogo más grande del mundo". Y lo cumplieron.

En qué está inspirada

El solo de guitarra, luego de la partida de Tito Fargo, pasó a ser obra del saxo, que hizo que la melodía de la canción tuviera incluso más impacto. Una vez que la melodía estaba, Solari fue dándole sus matrices a la forma que tenía de escribi. Algunos foros de fans hacían referencia a que Ji ji ji tendría que ver con la violación de una chica en Mar del Plata, hecho que habría terminado con la muerte de la joven, a mediados de los '80. En 2007, el Indio se abrió un poco y dio ciertos detalles que no tenían nada que ver con la versión que circulaba en internet.

Los Redonditos de Ricota crearon un himno con "Jijiji".

“Para mí -le dijo a la Rolling Stone- es un poco la paranoia de la droga. No lo llamaría de la experiencia con las drogas, que en este caso tiene otra pretensión, sino que está hablando simplemente de cuando alguien está a la deriva dentro de esa situación. Yo estoy hablando de la psicopatía, de la paranoia, de todos esos males del promedio de la cultura rock. Porque esta cultura ha pasado por diferentes etapas como cualquier cosa que nace, se desarrolla, crece... se remata. Hubo momentos de plenitud, de euforia, de politización, de bajón, de introspección. Todo eso ha pasado casi como un pulso vital y yo creo que las canciones que uno hace -aunque no quiera o aunque lo haga mal - dan como una pintura de cómo se vivían ciertas cosas en cada momento”.

Los redonditos de ricota, en versión cómic, en la reedición de "Un baión para el ojo idiota".

En relación al nombre, Solari señaló: “Para mí el título es muy significativo. Porque Jijiji es una risa medio perversa, marca una bidimensionalidad. Es como que todo lo que está diciendo no es ninguna afirmación. Porque si tenemos el cuchillo sobre la mesa, es simplemente un cuchillo, no es bueno ni es malo. La cocaína es una cosa, no es la culpable de nada…”.

Cada vez que sonaban los primeros acordes de la canción, miles y miles de personas saltaban al unísono. Esa escena -con orígenes en el movimiento punk- fue fue bautizada como "el pogo más grande del mundo". Una postal que hizo de los shows ricoteros un fenómeno cultural único.