El Senado de México modificó un artículo de la ley de la Guardia Nacional y esto permitirá que sus hombres también actúan en áreas protegidas. Así, los efectivos tendrán a su cargo, además del patrullaje de calles y carreteras, la vigilancia y protección de parques nacionales y reservas naturales.

La decisión tomada por 105 votos a favor amplía el papel de la Guardia Nacional y responde a una creciente preocupación por los delitos ambientales. Actividades como la tala ilegal, la cacería furtiva, el tráfico de especies y la degradación de ecosistemas han ido en aumento, lo que aumenta la presión sobre los recursos naturales.

Gracias a la reforma, los efectivos podrán realizar tareas de prevención, investigación y combate de delitos ambientales. Esto implica no solo patrullajes en áreas protegidas, sino también operativos coordinados con autoridades como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), según explica el diario El Universal.

Uno de los aspectos más relevantes de la iniciativa es que establece la obligación de que estas nuevas funciones se realicen bajo principios de respeto a los derechos humanos. Esto cobra especial importancia en un país donde el despliegue de fuerzas de seguridad en tareas civiles ha sido objeto de debate.

Áreas prioritarias

Un artículo del diario El País informa que, en los primeros meses de 2026, más de 132.500 hectáreas han sufrido 2.565 incendios forestales. “Tan solo en los primeros 10 días de abril se reportaron 121 siniestros que dañaron hasta 5.000 hectáreas”, agrega. Al enviar efectivos de la Guardia Nacional, el gobierno quiere dar un claro mensaje en favor de la protección del ambiente.

La Reserva de las Mariposas Monarca estará vigilada por la Guardia Nacional de México. Foto: REUTERS.

Además, la participación de la Guardia Nacional en estas tareas no es completamente nueva, pero el cambio legislativo la da una nueva entidad. En operativos previos, la fuerza de seguridad ya había colaborado con otras dependencias en la protección de áreas estratégicas, como el llamado Bosque de Agua, que abastece a millones de personas en la región centro del país, destaca El Imparcial.

En principio, los efectivos serán enviados a tres áreas naturales:

  • Reserva de la Biosfera de Calakmul, donde hay problemas de tala ilegal y tráfico de especies
  • Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, para proteger el hábitat de la especie
  • Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorad, para proteger a la vaquita marina, seriamente amenazada

La medida ha recibido algunas críticas. Especialistas advierten que, si bien la presencia de la Guardia Nacional puede disuadir actividades ilícitas, también es fundamental invertir en instituciones civiles especializadas en ambiente.

La vigilancia, señalan, debe complementarse con políticas de conservación, desarrollo sostenible y participación comunitaria para lograr resultados duraderos.

La Guardia Nacional controla calles y carreteras en todo México. Foto: Guardia Nacional de México, Instagram.

En cualquier caso, la reforma marca un antes y un después en la política de seguridad y ambiente en México.

La incorporación formal de la Guardia Nacional a la protección de los bosques refleja la urgencia de atender los delitos ambientales con la misma seriedad que otras amenazas, en un país donde la riqueza natural es tan vasta como vulnerable.