Las investigaciones sobre el cáncer han cambiado en los últimos años. Ahora, existe una interpretación según la cual los tumores más habituales podrían evitarse mediante la prevención. Una nueva mirada sobre una enfermedad que causó 613.349 muertes en Estados Unidos, según las cifras de 2023 publicadas por los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC).

El oncólogo Silvio Garattini, de 97 años, es uno de los mayores expertos en cáncer. En 1958, cuando era asistente en el Instituto de Farmacología de la Universidad de Milán, conoció a Mario Negri, joyero y filántropo de esa ciudad. Acababa de regresar de Estados Unidos y fascinó a Negri con la idea de crear una fundación médica. El resultado es el Instituto de Investigaciones Farmacológicas Mario Negri que Garattini presidió hasta 2018.

"El 40% de los cánceres se deben a nuestro estilo de vida actual", dice Garattini, convencido de que si modificamos algunos hábitos cotidianos a tiempo podríamos frenar el impacto de los tumores antes de que aparezcan. Plantea que vivir más y mejor depende en gran medida de decisiones vinculadas al movimiento y a la alimentación.

Durante su extensa trayectoria profesional, Garattini ha centrado su trabajo en comprender por qué algunas personas logran envejecer con mejor calidad de vida. Sus conclusiones se alejan de tendencias extremas y apuntan a prácticas simples que pueden sostenerse de forma constante.

Tabaco, alcohol, obesidad y sedentarismo

Advierte: "Sabemos perfectamente lo que deberíamos hacer, pero no lo hacemos". Y recuerda que el tabaco, el alcohol, el sedentarismo, la obesidad, la mala alimentación y ciertas infecciones disparan las estadísticas oncológicas. Sin embargo, explica, "el mercado ha logrado monopolizar la información y nos llegan mensajes constantes que distorsionan la percepción real de lo que necesitamos".

Garattini destaca el ejercicio regular y la buena alimentación como dos pilares para envejecer con mejor calidad de vida. Foto: Pexels.

El especialista critica con dureza el uso indiscriminado de ciertos medicamentos y habla sin rodeos sobre el colesterol. En cuanto a las medicinas, dice: “Tomo lo estrictamente imprescindible, cuando es necesario y con mucha cautela”. Sobre el colesterol, reflexiona que "durante décadas, el nivel considerado normal era de 240 mg/dl, pero, con la llegada de las estatinas, esa cifra empezó a reducirse y ahora se considera que cuanto más bajo, mejor. Sin embargo, tener muy poco colesterol genera problemas celulares. Esto no es medicina, es mercado".

Garattini también sostiene que uno de los pilares de la vida sana, y de la longevidad, es la actividad física regular, entendida no como entrenamiento intenso sino como movimiento constante.

Caminar es una de las actividades recomendadas por el oncólogo. Foto: Freepik.

El otro pilar de su planteo es la alimentación: llevar una dieta equilibrada, pero moderada, donde la cantidad tiene un impacto directo en la salud. "Como decían nuestros mayores, hay que levantarse de la mesa con un poco de hambre. Las investigaciones han demostrado que con una reducción del 30 % en la ingesta de alimentos, se vive un 20 % más”, explicaba.

Uno de los puntos más relevantes de su planteo es que no se requieren cambios extremos para mejorar la salud. Caminar todos los días y moderar la alimentación son acciones accesibles que pueden sostenerse sin dificultad.