En el noroeste argentino se encuentra uno de los sitios arqueológicos más destacados del país. Se trata de El Shincal de Quimivil, en la provincia de Catamarca, conocido popularmente como el “Machu Picchu argentino”.
Cada año, miles de turistas visitan este sitio arqueológico para descubrir su historia y recorrer uno de los paisajes más singulares de la provincia.
El Shincal de Quimivil está ubicado en la localidad catamarqueña de Londres, a unos 25 kilómetros de Belén, y combina la imponencia del paisaje serrano con el legado del Imperio Inca, una de las civilizaciones más importantes de América.
El paisaje serrano es uno de los grandes atractivos del sitio. Foto: Archivo Clarín
El Shincal, uno de los principales legados incas en Argentina
El asentamiento de El Shincal de Quimivil, ubicado en la actual provincia de Catamarca, tuvo un rol muy importante entre los siglos XIV y XVII. Durante ese período fue uno de los principales centros administrativos, políticos y ceremoniales del extremo sur del Imperio Inca, cuando el Tahuantinsuyo extendía su influencia sobre gran parte del actual territorio argentino.
El sitio arqueológico se extiende por unas 23 hectáreas y conserva plazas ceremoniales, recintos de piedra, caminos y escalinatas. Todo el complejo fue construido teniendo en cuenta la geografía del valle y las montañas que lo rodean.
Entre las zonas más llamativas de la antigua ciudad se destacan los cerros aterrazados que fueron utilizados para rituales y ceremonias. Desde sus alturas se obtiene una vista panorámica del paisaje catamarqueño, donde se combinan naturaleza, historia y vestigios del pasado inca.
Otro de los puntos centrales es la gran plaza principal, que permite imaginar cómo se organizaba la vida política, social y ceremonial del asentamiento. Según los arqueólogos, desde este sector se administraban recursos, rutas comerciales y actividades ceremoniales.
El Shincal fue un importante centro administrativo del imperio Inca. Foto: Wikimedia Commons
Por qué lo llaman el “Machu Picchu argentino”
La comparación entre El Shincal de Quimivil y Machu Picchu surge tanto por su valor histórico como por el entorno natural en el que se encuentra. Al igual que la célebre ciudad inca de Perú, el sitio combina arquitectura, montaña y una estrecha relación con el paisaje que lo rodea.
A diferencia de otros yacimientos arqueológicos del país, El Shincal presenta una compleja planificación urbana, con espacios ceremoniales, áreas administrativas y caminos integrados a la geografía del valle. Esta característica es una de las principales razones por las que se ganó el apodo de “Machu Picchu argentino”.
En los últimos años, los trabajos de restauración y puesta en valor permitieron recuperar gran parte de las estructuras originales y mejorar la experiencia de los visitantes. Actualmente, el recorrido puede realizarse mediante visitas guiadas que explican la historia y el funcionamiento de este importante centro incaico.
Quienes lo visitan suelen destacar la magnitud del complejo y el contraste entre las construcciones ancestrales y el paisaje montañoso de Catamarca, una combinación que convierte a El Shincal en uno de los destinos arqueológicos más atractivos de Argentina.
Todavia no hay comentarios aprobados.