A 70 años de la Masacre de José León Suárez, comenzará el Juicio por la Verdad impulsado por familiares de las víctimas y la Comisión Memoria, Verdad y Justicia de San Martín. Al estar los imputados fallecidos, no habrá condenas efectivas, los familiares buscan obtener el reconocimiento de que los hechos narrados por Rodolfo Walsh en su libro Operación Masacre fueron crímenes de lesa humanidad. El juicio estará a cargo de la jueza federal Alicia Vence, del Juzgado Federal N° 2 de San Martín.

Las audiencias por los históricos fusilamientos perpetrados entre la madrugada del 9 y 10 de junio de 1956 por la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu, que desde entonces fue conocida como “La fusiladora”, serán el 17, 18 y 19 de junio a las 9:30, en el Auditorio Hugo del Carril, ubicado a pocos metros de donde ocurrió la masacre, en la calle Sáenz Peña 4151, en el partido bonaerense de San Martín.

“Mi papá era un trabajador ferroviario, un militante social y político. Sin un juicio, sin ninguna intervención, lo asesinaron en un basural, por el hecho simple de tener una idea diferente al gobierno de facto de Aramburu y Rojas. Hoy a 70 años estoy pidiendo que esos crímenes sean declarados de lesa humanidad. Es por eso que pido el apoyo de todo aquel que nos quiera acompañar”, afirma Berta Carranza, hija de Nicolás Carranza, fusilado esa madrugada junto con Carlos Lizaso, Vicente Damián Rodriguez, Francisco Garibotti y Mario Brión.

El lugar donde ocurrieron los fusilamientos de José León Suárez fue señalizado en 2023.

Adriana Moyano de Lizaso, cuñada de Carlos Lizaso también asesinado esa noche, dice a pocos días del inicio del juicio: “El tiempo no pudo borrar la sangre, ni la complicidad pudo apagar la búsqueda incansable de la verdad. Por eso la historia, tantas veces pisoteada y silenciada, empieza a escribirse con la palabra que nos fue negada: justicia”.

Por su parte, Alicia Rodriguez, hija de Vicente Damián Rodriguez, cuenta: “Con 10 añitos, fusilaron mi niñez, adolescencia y madurez”. Y agrega: “Nunca Más a tantos años de injusticia, proscripción, persecución, sufrimiento, dolor, recorrido por mi familia y mis hermanos de desgracia. Memoria, Verdad y Justicia es un bálsamo a 70 años de la barbarie”.

Junto con los cinco hombres que fueron asesinados se encontraban Juan Carlos Livraga —nombrado por Rodolfo Walsh en su libro como el fusilado que vive— Reinaldo Benavidez, Rogelio Díaz, Horacio di Chiano, Norberto Gavino, Miguel Ángel Giunta y Julio Troxler, que sobrevivieron a la balacera.

Todos habían sido detenidos por un escuadrón policial al mando del Jefe de la Policía de Buenos Aires, Desiderio Fernández Suárez, y fueron llevados a la Unidad Regional San Martín y luego trasladados a los basurales de José León Suárez para ser fusilados, acusados de participar del levantamiento dirigido por el General Valle.

Juan Carlos Livraga, sobreviviente de los fusilamientos de José León Suárez y uno de los principales testigos de los hechos.

Juicio por la Verdad

El juicio se desarrollará bajo la modalidad de Juicio por la Verdad y tendrá como referencia el Juicio de Napalpí, el primero en considerar como crímenes de lesa humanidad los delitos cometidos contra comunidades indígenas.

En ese juicio, “se llevó adelante un proceso judicial para determinar la verdad de lo que pasó con el exterminio de todo un pueblo indígena en la Provincia del Chaco, y se determinó la condena del Estado represor de ese momento que impulsó el exterminio de toda esta comunidad indígena. Nosotros tomando estos antecedentes hicimos una denuncia en junio de 2022 para que se lleve adelante un proceso de investigación profunda de los hechos y se determine la verdad” , aseguró Alberto “Pepe” Palacio, abogado querellante en la causa por los fusilamientos.

Para la querella, los fusilamientos constituyen crímenes de lesa humanidad porque, además de afectar a las víctimas directas y a sus familias, tuvieron consecuencias sobre la sociedad argentina en su conjunto. En ese sentido, Alberto Palacio sostuvo que “todo el pueblo argentino, y en particular el pueblo peronista se sintió dolido por estos actos tremendos”, al referirse al impacto que tuvieron los delitos cometidos por la dictadura de Aramburu.