Si el objeto de un organismo legislativo es debatir y sancionar leyes, se podría asegurar sin posibilidad de error que la Legislatura bonaerense exhibe en 2026 un nivel de productividad igual a cero. En los primeros seis meses del año el Senado de la Provincia no concretó sesiones ordinarias, por lo tanto no se pusieron a consideración proyectos o propuestas de nuevas leyes. Y la Cámara de Diputados sólo tuvo un encuentro de legisladores sentados en sus bancas del recinto.
Las perpetuas disputas internas del peronismo provincial, que impactan con resultados similares en ambos recintos, la dispersión opositora y una escasa vocación de interacción con el legislativo por parte de la Gobernación de Axel Kicillof llevaron a este escenario de una virtual parálisis que no registra antecedente.
La última sesión ordinaria de los senadores fue el 4 de diciembre de 2025. Fue cuando se aprobó el pedido de endeudamiento solicitado por Kicillof y que se concretó después de tensas e intensas negociaciones entre las facciones del oficialismo (La Cámpora, el peronismo tradicional y el massismo) y los bloques opositores.
Entonces, la conformación de la Legislatura no incluía los representantes que se eligieron en los comicios de septiembre del año pasado. Después pasaron peleas, disputas por espacios de manejo legislativo (y de fondos), discusiones y zancadillas. Pero no hubo más convocatoria formal para debatir proyectos en el cuerpo que preside la vicegobernadora Verónica Magario.
El 24 de marzo hubo una “sesión especial” por el 50 aniversario del golpe cívico-militar del ´76. Y allí finalizó la acción dentro del hemiciclo de debates que funciona sobre la calle 51 de la capital bonaerense.
La Cámara de Diputados tuvo su primera ordinaria del año el 28 de mayo. Sin orden del día y con temas tratados “sobre tablas” sólo hubo rechazos a los cambios en la Zona Fría que dispuso el Congreso Nacional. Se votó la llamada "ley Joaquín” y un diputado que renunció al Consejo de la Magistratura.
Para este lunes estaba prevista la segunda sesión en la Cámara baja provincial. Pero los bloques de la oposición lograron incluir en el temario un pedido de informes sobre la situación de la obra social IOMA y sobre cuestiones de salud que podrían “incomodar” a la gestión de Kicillof. La presidencia de la Cámara resolvió posponer el encuentro para el jueves. Justamente ese día comienza el Mundial de Fútbol en EEUU-México-Canadá y en los pasillos del palacio legislativo coinciden en que otra vez todo ingresará en modo “pausa”.
Peleas encadenadas
La puja interna en el peronismo es -según coinciden desde distintas tribunas- una de las causales de la inacción. Primero fue un tenso tironeo por la designación de las autoridades del Senado. El Movimiento Derecho al Futuro (MDF), que promueve la ampliación del poder territorial del gobernador, pujó por imponer una vicepresidenta del cuerpo que está conducido por Magario.
En la discusión por el reparto de cargos se colaba también la presidencia del bloque del Fuerza Patria (mayoritario, con 24 de 46 senadores) y otros puestos estratégicos como la secretaría administrativa (que maneja los fondos del organismo).
Esa pelea terminó con el senador Mario Ishii (ex alcalde de José C. Paz y cercano a Cristina Kirchner) como vice primero. Y Sergio Berni, ahora distanciado de Kicillof, como jefe de la bancada.
Ese resultado, conseguido en marzo, no clausuró la disputa. La trasladó a otro ring. La misma tensión entre kirchneristas, kicillofistas y massistas se mudó a la conformación de las comisiones. Acuerdos (que define entre otros los nombramientos de jueces), Hacienda (que resuelve cuestiones de dinero) y Legislación entraron en la pugna.
Recién en la primera semana de mayo el Senado tuvo sus comisiones definidas y pudo comenzar la tarea legislativa. Magario tuvo que acordar con cinco bloques opositores: LLA, que comanda Carlos Curestis; el PRO a cargo de Pablo Petrecca; Hechos, al mando de “Chuby” Leguizamón; Unión y Libertad, de Carlos Kikuchi, y una radical “libre”, Nerina Neumann.
“Se hizo difícil conformar a todos los sectores. Pero ahora ya están en condiciones de trabajar aunque no haya sesiones ordinarias”, fue la explicación que dieron fuentes parlamentarias.
Las miradas son menos contemplativas cuando se consulta a los actores. Berni, ex ministro de Seguridad provincial hasta diciembre, dijo hace una semana que no se trata de un problema de “internas” en el PJ. “Si la persona que tiene a cargo llevar adelante con responsabilidad el funcionamiento del Senado no lo hace, eso no es parte de una interna”, dijo a radio La Cielo el jefe de bancada. Los golpes son directos en esa reyerta.
Petrecca atribuyó la inmovilidad legislativa a un “problema de conducción política”. El ex alcalde de Junín dijo a Clarín que “esta falencia se traslada a Legislatura bonaerense, donde los debates y las decisiones quedan condicionados por las tensiones internas del oficialismo, y se postergan soluciones que los vecinos necesitan con urgencia”.
En la bancada libertaria tienen el mismo análisis. “El mensaje que recibe la sociedad es preocupante. No podemos seguir sin sesiones en el Parlamento cuando hay severos problemas en toda la provincia”, reclamó Curestis, jefe del bloque.
El armador libertario en Provincia y diputado nacional Sebastián Pareja, tiene siempre un calzado puesto en las alternativas políticas de la Legislatura. Fue más lejos en la evaluación: afirmó que esta situación “refuerza la necesidad de barrer con el Senado bonaerense y terminar con una estructura diseñada para beneficiar a la casta”.
Agenda paralizada
Los requerimientos del Poder Legislativo atraviesan un cuello de botella donde se atoran todo tipo de planteos y reclamos. Desde propuestas de gestión hasta pedidos de información al Ejecutivo. Todas actividades que requieren del funcionamiento parlamentario.
También temas de resolución compleja como la designación de nada menos que cuatro de los siete puestos que permanecen vacantes en la Suprema Corte bonaerense y que se explicó en una nota de Clarín de este lunes.
Esta semana habría alguna mínima ondulación en los despachos parlamentarios. Encuentros de comisiones (miércoles y jueves) y tal vez en Diputados la sesión postergada.
Pero a partir de la semana próxima los muchachos de Lionel Scaloni comienzan a rodar la pelota en el césped de EEUU. Y es probable que los despachos del Palacio de la calle 7 vuelvan a la tranquilidad que mostró hasta ahora el legislativo bonaerense.
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