San Antonio Spurs supo administrar la diferencia a su favor, principalmente en los momentos decisivos, y recortó la desventaja en las Finales de la NBA tras imponerse como visitante por 115-111 ante New York Knicks, que dejaron en el camino un invicto de 13 partidos en los Playoffs.
Gracias a este triunfo obtenido en el Madison Square Garden, la franquicia texana logró reducir la diferencia en la serie decisiva de la temporada y quedar 2-1, evitando así una desventaja de 0-3 que ningún equipo logró revertir en la historia de la competencia.
Victor Wembanyama se agigantó con 32 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias para que su equipo prevaleciera bajo una asfixiante atmósfera, después de disponer de una distancia de 12 puntos en el segundo cuarto.
"Hemos hecho lo que teníamos que hacer, pero el trabajo aún no está ni mucho menos terminado", aclaró el francés, quien se sobrepuso a los errores fatídicos que cometió en el segundo partido.
En ese sentido, agregó: "Ni siquiera hemos llegado a la mitad. Lo más difícil está aún por llegar". Wembanyama tuvo en la noche de este lunes el respaldo vital de Stephon Castle, autor de conversiones decisivas como un triple que acabó con un apagón ofensivo y dos tiros libres que sellaron el triunfo a seis segundos del final.
Jalen Brunson terminó con 32 puntos pero no pudo evitar que su equipo perdiera un invicto de 13 partidos en Playoffs. Foto EFE/EPA/Sarah Yenesel
Los Knicks de Jalen Brunson, que terminó con 32 puntos, no podrán así terminar con su sequía de títulos de medio siglo en el cuarto duelo, el miércoles, nuevamente en Nueva York.
Ningún equipo ha conquistado el anillo tras caer en casa en los dos primeros juegos, pero los Spurs dieron el lunes el paso inicial para quebrar esa marca en el Madison Square Garden, escenario que en la previa del encuentro abucheó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
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Abuchearon a Donald Trump durante la final de la NBA entre Knicks y Spurs en Nueva York
El republicano se convirtió en el primer presidente en ejercicio en asistir a la serie decisiva de la NBA, pero buena parte de los casi 20.000 espectadores respondió con un sonoro rechazo cuando su imagen apareció en la pantalla gigante del Madison mientras se entonaba el himno.
Con información de agencias.
ES
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