En menos de 72 horas, el equipo de rescate de la Fundación Temaikèn recibió diez alertas por varamientos de lobos marinos de dos pelos en distintos puntos del Delta del Paraná, el Río de la Plata e incluso en la provincia de Entre Ríos. La cantidad de casos registrados en tan poco tiempo llamó la atención de los especialistas. "No existe una causa confirmada. Se trata de una situación inusual por la cantidad de animales registrados en pocos días", señaló Cristian Gillet, director de Fauna de Fundación Temaikèn.
La cantidad de casos registrados en tan poco tiempo llamó la atención de los especialistas
El fenómeno activó un operativo especial junto a organismos nacionales, provinciales y municipales. La presencia de estos animales en el estuario del Río de la Plata puede ocurrir ocasionalmente pero no es frecuente encontrarlos dentro de los canales del Delta o en localidades como Tigre, Escobar, Zárate o Paraná. En esos casos se considera que los ejemplares están varados, ya que se encuentran alejados de su ambiente natural y sin condiciones adecuadas para alimentarse, descansar o recuperarse.
Los animales rescatados pertenecen a la especie lobo marino de dos pelos cuyas colonias reproductivas más cercanas se encuentran en Uruguay. Gillet explica que muchos de los ejemplares que aparecen en esta época del año atraviesan una etapa crítica luego del destete, cuando comienzan su vida independiente. "La mayoría de los ejemplares asistidos corresponden a animales jóvenes", explicó el especialista.
Por el momento no existe una explicación definitiva para el aumento de los casos. Entre las hipótesis que se analizan aparecen el debilitamiento de ejemplares provenientes de zonas costeras, dificultades para alimentarse, condiciones ambientales particulares y otros factores que todavía deben ser evaluados. "Cada caso aporta información para entender mejor qué está ocurriendo", sostuvo Gillet.
Muchos ejemplares muestran deterioro en su salud
Al momento del rescate muchos ejemplares muestran deterioro en su salud: "Presentan bajo peso, debilidad general, deshidratación y distintos grados de compromiso físico, lo que reduce sus posibilidades de regresar por sus propios medios", detalló el director de Fauna de Temaikèn.
Una vez trasladados al Hospital Veterinario del Centro de Recuperación de Especies de Fundación Temaikèn (CRET), los lobos marinos comenzaron un proceso de rehabilitación que contempla hidratación, alimentación asistida, medicación y seguimiento permanente. El objetivo es que recuperen las condiciones necesarias para poder regresar al Mar Argentino.
La recuperación puede demandar varias semanas e incluso algunos meses. "Durante ese período se evalúa su evolución clínica, recuperación de peso, comportamiento, capacidad para alimentarse correctamente y condiciones físicas necesarias para sobrevivir nuevamente en su ambiente natural", explicó Gillet. La liberación se realiza únicamente cuando el equipo técnico determina que el animal está apto para volver al mar.
La recuperación puede demandar varias semanas e incluso algunos meses
Los especialistas advierten que permanecer en zonas alejadas del ambiente marino implica riesgos importantes para estos mamíferos. "Si bien los lobos marinos pueden ingresar ocasionalmente al Río de la Plata, permanecer en sectores alejados de su ambiente habitual implica mayores riesgos: dificultad para encontrar alimento adecuado, agotamiento, estrés, interacción con personas, perros, embarcaciones y otros factores que pueden afectar su recuperación", señaló.
Desde la Fundación destacaron además que los lobos marinos funcionan como indicadores de la salud ambiental, aporta información sobre el estado de los ecosistemas y sobre los cambios que pueden estar ocurriendo en el ambiente. "Cada rescate brinda información valiosa sobre la fauna silvestre y los cambios que pueden estar ocurriendo en los ecosistemas. Estos eventos permiten monitorear la salud de las poblaciones, detectar situaciones inusuales y generar datos que contribuyen a la conservación", afirmó Gillet.
Si bien las actividades humanas pueden representar amenazas para la fauna marina, como la contaminación, la presencia de residuos, las interacciones con embarcaciones o la modificación de ambientes, los especialistas aclararon que por el momento no existe evidencia que permita atribuir estos varamientos a una causa específica.
Desde la Fundación destacaron además que los lobos marinos funcionan como indicadores de la salud ambiental
También remarcaron que estos ejemplares no deben confundirse con los lobitos de río, una especie diferente que habita naturalmente los ambientes de agua dulce del Delta del Paraná.
Ante la aparición de un lobo marino fuera de su entorno habitual, la recomendación es no acercarse, no tocarlo, no intentar devolverlo al agua ni alimentarlo. "Aunque parezcan tranquilos, son animales silvestres que pueden estresarse o defenderse", advirtió Gillet. Además, pidió mantener distancia, evitar la presencia de perros y dar aviso a las autoridades correspondientes.
Aunque parezcan tranquilos, son animales silvestres que pueden defenderse
Respecto de la posibilidad de que se repitan episodios similares, Gillet señaló que "es difícil predecirlo". Y remarcó que la cantidad de casos registrados en tan poco tiempo resulta inusual y que será necesario continuar con el trabajo coordinado entre instituciones.
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