La disfunción eréctil (DE), una condición que afecta a millones de hombres de diversas edades, con un estimado de 30 a 50 millones experimentando dificultades para lograr o mantener una erección, va más allá de la mera insatisfacción sexual. Un experto incluso sugirió que nos dirigimos hacia una “epidemia de disfunción eréctil”. Esta incapacidad para lograr una erección puede servir como una señal de advertencia temprana para problemas de salud más significativos que podrían surgir en el futuro.
El proceso de lograr una erección es intrincado, requiriendo una actividad sincronizada del cerebro, los nervios, los vasos sanguíneos y las hormonas. Por lo tanto, la falta de erección no indica únicamente una falta de atracción.
A menudo, los problemas con el flujo sanguíneo, potencialmente causados por arterias endurecidas, tabaquismo, presión arterial alta o colesterol alto, son los culpables.
En consecuencia, las dificultades con las erecciones pueden ser un indicador crucial de que se están desarrollando condiciones de salud adversas dentro del cuerpo.
Qué problema puede anticipar la disfunción eréctil
Justin Houman, profesor asistente de Urología en el Centro Médico Cedars-Sinai, caracterizó la DE como un “canario en una mina de carbón para enfermedades vasculares y metabólicas sistémicas” en una entrevista con New York Post, describiéndola como “una señal de advertencia temprana del sistema vascular”.
Disfunción eréctil. Foto ilustración Shutterstock.
Enfatizó que la DE típicamente precede a los eventos cardíacos en un promedio de tres a cinco años, presentando una “ventana de oportunidad” vital en lugar de solo un inconveniente.
Houman también destacó una fuerte correlación entre los problemas de erección y condiciones como enfermedades cardíacas y diabetes, señalando que los hombres con DE enfrentan aproximadamente un 44% más de riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas.
Houman explicó además que una erección es fundamentalmente un “evento vascular”, dependiente de un flujo sanguíneo arterial saludable, señalización de óxido nítrico y vasos sanguíneos complacientes.
Los controles de la salud cardiovascular y de los factores de riesgo deben continuar de por vida. Foto Shutterstock.
Explicó que las arterias del pene son pequeñas, lo que las convierte en las primeras en mostrar síntomas cuando la enfermedad vascular sistémica daña silenciosamente los vasos sanguíneos en todo el cuerpo, a menudo años antes de que ocurra un ataque cardíaco o un derrame cerebral.
Subrayó que la DE es una “señal de salud”, no un problema de relación, comparándola con la luz de “revisar motor” de un automóvil. Ignorar la DE a los 45 años, incluso sin pareja, podría significar perder un período crítico de tres a cinco años para intervenir antes de un evento cardíaco o un diagnóstico de diabetes.
Es fundamental un chequeo médico
Independientemente de la edad, los problemas de erección requieren un chequeo médico, ya que las causas subyacentes pueden variar según la década. Para los hombres menores de 40 años, la DE, aunque menos común, podría indicar:
Médicos definieron a la disfunción eréctil como "una señal de advertencia temprana del sistema vascular”. Foto Ilustración Shutterstock.
- Riesgo cardiovascular
- Deficiencia de testosterona
- Apnea del sueño
- Factores psicológicos
En aquellos de 40 a 50 años, la DE con frecuencia sirve como la manifestación clínica inicial de una enfermedad cardiovascular o metabólica no diagnosticada, lo que hace que la intervención temprana sea particularmente impactante para los resultados a largo plazo.
Incluso para los hombres mayores, de 60 o 70 años, la DE debería impulsar una conversación sobre la salud en lugar de solo una receta, ya que “ningún grupo de edad está exento”.
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