China lleva más de 40 años sin participar directamente en una guerra, pero en ese mismo período multiplicó su capacidad militar y expandió fuertemente su arsenal de misiles. El dato apareció en distintos informes internacionales sobre defensa y volvió a poner el foco sobre cómo cambió el equilibrio militar asiático durante las últimas décadas.
El crecimiento no ocurrió de golpe. Fue gradual, sostenido y acompañado por inversiones enormes en tecnología, armamento y modernización de las fuerzas armadas chinas.
Durante buena parte de los años 80 y 90, China todavía estaba lejos del poder militar que tiene hoy. Pero en las últimas dos décadas empezó a acelerar la producción de misiles balísticos, sistemas hipersónicos y plataformas de largo alcance.
Cuál fue la última guerra en la que participó China
La última guerra importante en la que participó China fue el conflicto fronterizo con Vietnam a fines de los años 70.
Desde entonces, el país evitó enfrentamientos militares directos a gran escala. Pero eso no significó frenar el desarrollo armamentístico.
China lleva más de 40 años sin entrar en guerra, pero su arsenal de misiles creció un 147%.
Diversos estudios indican que el incremento más significativo se observó en los sistemas de misiles, cuya capacidad para impactar con gran exactitud objetivos tanto en el mar como en tierra, y a grandes distancias, experimentó un aumento del 147%. Este auge se atribuye a la creciente relevancia de dicho armamento como elemento disuasorio.
Los especialistas en defensa remarcan que China invirtió muchísimo en capacidades pensadas para limitar movimientos militares extranjeros cerca de sus costas.
Cómo cambió la estrategia militar china en las últimas décadas
Durante años, gran parte del ejército chino estuvo organizado alrededor de fuerzas terrestres masivas y estructuras tradicionales. Pero el escenario empezó a cambiar con la expansión tecnológica y la competencia geopolítica en el Pacífico.
China empezó a priorizar marina, fuerza aérea, sistemas satelitales y tecnología misilística avanzada. También aparecieron inversiones fuertes en ciberseguridad, inteligencia artificial y armamento hipersónico.
Los analistas militares suelen remarcar que Beijing busca reducir diferencias tecnológicas frente a Estados Unidos y ampliar capacidad de respuesta regional.
Por qué los misiles se volvieron clave en el equilibrio militar global
Los misiles de largo alcance cambiaron bastante la lógica militar moderna; permiten atacar objetivos a enormes distancias, reducir tiempos de respuesta y generar presión estratégica incluso sin desplegar tropas directamente.
Por eso muchas potencias empezaron a concentrar inversiones en ese tipo de armamento.
En el caso de China, los especialistas creen que el objetivo principal es construir capacidad de disuasión suficiente para evitar intervención extranjera en conflictos regionales.
Por qué los misiles se volvieron clave en el equilibrio militar global.
Eso no significa necesariamente una guerra inminente. Pero sí modifica cálculos militares y diplomáticos en toda la región asiática.
Los sistemas hipersónicos aparecen especialmente en el centro de esas preocupaciones porque vuelven mucho más difícil interceptar ataques. Estados Unidos, Rusia y China compiten actualmente por desarrollar tecnología capaz de superar defensas tradicionales.
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