Hasta ahora, en Estados Unidos, los bancos no habían recopilado información sobre la ciudadanía o el estatus migratorio de sus clientes. Ahora, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que les pide examinar más de cerca la ciudadanía, en otra medida para controlar la inmigración ilegal.

La agencia AP cita un estudio del Urban Institute según el cual entre 5.000 y 6.000 hipotecas han sido otorgadas por los bancos a clientes con Números de Identificación Fiscal Individual (ITIN, por sus siglas en inglés). Los ITIN suelen ser utilizados por trabajadores indocumentados en lugar del Número de Seguro Social (SSN).

La orden ejecutiva considera sospechoso “el uso de un ITIN para obtener productos crediticios o abrir cuentas cuando el solicitante carece de un estatus migratorio legal verificado”.

Por lo tanto, instruye a los reguladores bancarios y a los departamentos gubernamentales a buscar indicios de que inmigrantes ilegales estén abriendo cuentas u obteniendo préstamos o tarjetas de crédito.

Normas más estrictas

La Casa Blanca llevaba semanas dando señales de que planea emitir una orden ejecutiva sobre cómo los bancos deben tratar a sus clientes indocumentados. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había declarado en abril que "debería haber normas más estrictas" para abrir cuentas bancarias, según la información de la agencia AP.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, quería normas más estrictas para controlar las cuentas de inmigrantes ilegales en todos los bancos de Estados Unidos. Foto: Mark Schiefelbein. AP).

¿Por qué ciudadanos extranjeros desconocidos pueden venir y abrir una cuenta bancaria?”, se preguntó Bessent. Luego dijo que se supone que los ejecutivos bancarios deben "conocer a sus clientes" y lanzó otra pregunta: "¿Cómo se puede conocer a un cliente si no se sabe si tiene un estatus legal o ilegal, si es ciudadano estadounidense o residente permanente?".

De todas formas, la orden ejecutiva es menos estricta de lo que los bancos esperaban, ya que informes anteriores sugerían que Trump estaba preparando una norma que haría obligatoria la recopilación de información sobre ciudadanía.

Trump justifica la orden ejecutiva diciendo que los bancos enfrentarían riesgos crediticios si uno de sus clientes fuera deportado y los préstamos no pudieran pagados. Por eso, afirma, su gobierno no permitiría “riesgos para nuestro sistema financiero derivados de la concesión de crédito o servicios financieros a la población extranjera inadmisible y sujeta a deportación”.

Los bancos, en tanto, habían presionado durante meses para impedir que Trump emitiera una orden que habría hecho obligatoria la recopilación del estatus migratorio de los clientes, argumentando que sería costoso y requeriría una gran cantidad de trámites. Dado que la orden solo ofrece directrices en lugar de ser una imposición, parece que los bancos lograron convencer a la Casa Blanca.

Entidades defensoras de los derechos civiles habían afirmado que cualquier orden que obligue a los bancos a recopilar información sobre la ciudadanía probablemente provocaría que las personas indocumentadas quedaran fuera del sistema financiero, aumentando así el número de personas sin acceso a servicios bancarios.

Trump firmó la orden en el marco de otras medidas para desalentar a los indocumentados a utilizar el sistema financiero. En noviembre de 2025, el Departamento del Tesoro anunció que reclasificaría ciertos créditos fiscales reembolsables como "beneficios públicos federales", lo que impide que algunos contribuyentes inmigrantes los reciban, incluso si presentan y pagan impuestos y, de otro modo, cumplirían con los requisitos.

La orden ejecutiva forma parte de las políticas migratorias de la Casa Blanca bajo la presidencia de Donald Trump. Foto: Lucy Nicholson. REUTERS.

Según expertos fiscales, los inmigrantes que fueron traídos de manera ilegal a Estados Unidos por sus padres cuando eran niños, conocidos como beneficiarios de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), y los inmigrantes con Estatus de Protección Temporal se verían muy afectados por el cambio previsto.