La conciencia ambiental es un tema filosófico o de ideología que debe preocuparse por el ambiente y lo protege con el fin de conservarlo y de garantizar su equilibrio presente y futuro.

Tenemos que ser conscientes de que uno de los aspectos que más deteriora la naturaleza es el ser humano. La deforestación, la contaminación del aire, la contaminación del agua y el calentamiento global, son consecuencia del estilo de vida que impera en nuestra sociedad. Así, la educación ambiental y la conciencia ambiental nos ayuda a darnos cuenta de que cada acción que realizamos en nuestra vida cotidiana tiene una repercusión en el medioambiente.

El medio de transporte que utilizamos para ir a trabajar, el uso de bolsas de plástico, el tipo de energía que consumimos, todo influye. No sirve sólo con decir que tenemos que mejorar condiciones de vida, que debemos disminuir las emisiones de dióxido de carbono, que no debemos contaminar las aguas, que debemos mantener las ciudades limpias, que debemos preservar la naturaleza en general.

Debemos actuar ya y ahora. Hay que eliminar las causas conflictivas que las autoridades tienen respecto de ciertos intereses, toda vez que los mismos son impuestos, y moralmente débiles ante lo que significa el valor de la vida.

La situación ambiental de argentina se caracteriza por un deterioro agudo del ambiente físico-biótico y social de los diferentes procesos económicos que en Argentina se han entendido como desarrollo durante los últimos setenta años.

Deterioro que se traduce en pérdidas del potencial natural, en desaparición de recursos naturales, en degradación de los asentamientos, en pobreza crónica, en acumulación de riqueza, en corrupción, en violencia, en inseguridad y en insurrección; situaciones que a su vez generan mayor deterioro ambiental en un círculo vicioso difícil de romper que mueve continuamente hacia situaciones más críticas.

Cristian Frers / TÉCNICO SUPERIOR EN GESTIÓN AMBIENTAL Y TÉCNICO SUPERIOR EN COMUNICACIÓN SOCIAL /


El caso Agostina y la indignación que no para

Agostina dormía en un lugar sucio, con papel de diario en la pared, colchón en el piso y mantas y almohada mugrientas. Un lugar indigno que no merece llamarse cuarto o dormitorio. Barrelier fue detenido en 2022 por el secuestro de la joven Milagros, a quien los hechos señalan, pensaba vender a una red de trata.

Melisa, la madre de Agostina, tuvo una relación íntima con Barrelier e hizo una colecta para juntar los $ 5.000.000 para pagar la fianza y liberarlo a sólo 20 días de cometido el grave delito contra Mercedes. Pobre niña de 14 años a quien nadie cuidó ni protegió.

Ni siquiera las autoridades de la escuela se interesaron, aunque hacía 3 semanas que faltaba.

Cruel destino el de Agostina, cuando su propia madre alentó el vínculo con Barrelier, a pesar de conocer perfectamente qué clase de hombre era él.

María Inés Fernández Cárdenas / ABOGADA /


“No pueden aprovecharse de las leyes que promulgan”

Fuimos inocentes en creer que venían a dejar la corrupción atrás; otra vez estamos frente a otro grupo de políticos que nos toman el pelo. Debería el señor Presidente exigirle la renuncia al señor Manuel Adorni y aclarar que los que están en gestión no pueden aprovecharse de las mismas leyes que ellos mismos promulgan.

Susana Mastronardi /


De “Inocencia Fiscal y los dólares abajo del colchón”

Argentina es el país del mundo con más dólares fuera del circuito productivo, en el colchón inactivos: US$ 300.000 millones se calcula. Ociosos, sólo por el justificado temor de que el Estado los pesifique o confisque. A pesar de que el Gobierno ha logrado el equilibrio fiscal, modernización laboral, bajar la inflación, la sociedad sufre el fuerte ajuste y amenaza con desmadrarse. Habiendo aprobado el concepto de “Inocencia fiscal”, ahora el Gobierno con sólo ofrecer fideicomisos ciegos o seguros internacionales que garanticen el blindaje total de estos fondos, podría obtener la tranquilidad de esos propietarios de capitales que los pondrían en el círculo productivo y comenzar un ciclo de crecimiento del país.

De esta manera, el Gobierno cerraría un ciclo que comenzó exitosamente, pero que ahora peligra, pues la sociedad mayoritariamente no puede soportar este fortísimo ajuste. Pido al Gobierno que analice mi simple, pero factible propuesta.

Ricardo Olaviaga /


“Violencia hacia los animales y la degradación moral”

Necesitamos ya Ley Conan (aunque ahora bien podrían en los titulares “ley coipo”) anunciada, que aumentaría las sanciones ante el maltrato animal.

Porque la omisión aquella está permitiendo, por ejemplo, lo que pasó en Bahía Blanca con los dos estudiantes universitarios que apalearon a un coipo inofensivo, que acorralaron para deliberadamente torturarlo, además filmando su gracia. Y apañados por su entorno.

¿Para cuándo la ley ajustada a los tiempos y de sensibilidad actual hacía los animales? Miren que esa violencia germinada en esas personas, también es un peligro para cualquier ser indefenso que ellos puedan cruzar. Y ya que los padres no los han enseñado en el respeto a la vida, que actúe la Justicia.

Tiene las pruebas autoincriminatorias delante suyo. Veíamos que en USA había tiroteos escolares y también personas torturando animales y filmando eso en redes sociales. Ya está pasando acá lo mismo.

Necesitamos sanar la sociedad. Que el futuro sea más empático. Y asimismo se repudia la matanza autorizada de 100.000 coipos por el gobierno de Entre Ríos.

Que la magnitud del número no nos haga olvidar que son 100.000 animales silvestres, de fauna autóctona.

Daniela Oliveira /


“Escuelas laicas para una paz sustentable”

Donde hoy hay trincheras, mañana pueden nacer escuelas, escuelas de paz, laicas, para todos gratuitas y sin banderas.

Que los hijos de bandos en conflicto aprendan las materias básicas y también con talleres de artes y oficios que garanticen su subsistencia en un marco de dignidad, allí donde hoy guerra y dolor.

Hoy se tiran piedras, pero mañana pueden ser flores, las utopías pueden plasmarse. Porque los niños que hoy compartan un banco , mañana no pensaran en odiar al otro.

La propuesta es muy simple, que las Naciones Unidas lleven las aulas donde hoy existe sufrimiento producto de la guerra.Menos palabras y más realidades, ya que para eso fueron creadas.

Pedro Sylvester /