En Florida, este verano el concepto “impuesto por huracanes” gana popularidad entre los propietarios de viviendas. Se habla de pagos estimados en US$4.500 en plena temporada de huracanes por el alto costo de las primas de seguros para bienes raíces en todo el estado.

No es raro que en las regiones más propensas a ser afectadas por estos fenómenos naturales, como Florida, los propietarios paguen más por sus primas de seguros. Pero ahora, un nuevo informe calculó cuántos dólares salen de los bolsillos de los floridianos por ello.

El Hartford Courant publica un informe de 2025 de la Federación de Consumidores de América que revela que las primas aumentaron un 24 % entre 2021 y 2024. Esto representa aproximadamente el doble de la tasa de inflación.

Entonces, a medida que las tormentas son cada vez más potentes y los seguros más caros, es probable que las compañías obliguen a elegir entre primas más altas o una cobertura insuficiente. A menos que se implementen más regulaciones en estados como Florida, el llamado “impuesto a los huracanes” seguirá disparándose.

¿Qué es el “impuesto a los huracanes”?

En concreto, el término “impuesto a los huracanes” describe el monto adicional que hay que pagar cada año por el seguro de vivienda que incluye cobertura contra tormentas con nombre. The Hartford Courant, que cita datos del sitio Insure, asegura que estos costos adicionales superan los $4.500 anuales en promedio en Florida.

En Florida, la prima de seguro de vivienda promedio aumenta de $2.557 sin cobertura contra huracanas a $7.136 con una franquicia del 2%, lo que supone una diferencia de $4.579 al año. En Luisiana, otro estado en riesgo por este fenómeno, la diferencia es de $4.528 al año.

Daños causados por el huracán Irene, en 2011. Foto: AP.

Sin embargo, según la Asociación Nacional de Comisionados de Seguros, citada por The US Sun, 19 estados cuentan con disposiciones sobre deducciones por huracanes o tormentas con nombre. Las deducciones entraron en vigor tras las enormes pérdidas causadas por el huracán Andrew en 1992, y estas franquicias se adoptaron de forma más generalizada a raíz del Katrina en 2005.

Entonces, si los huracanes causan daños catastróficos, las aseguradoras terminan pagando miles de millones de dólares. Por ejemplo, cuando el huracán Katrina azotó la costa del Golfo hace más de 20 años, las aseguradoras tuvieron que pagar 65.000 millones.

Para reducir los gastos de los habitantes de Florida, la Asamblea Legislativa eliminó el impuesto sobre las ventas para productos de primera necesidad como pilas, generadores eléctricos portátiles, lonas, bidones de gasolina y detectores de humo. Ahora, la exoneración de aranceles para estos productos no dependerá de un "feriado fiscal", sino que se extenderá todo el año.

Calles inundadas en Ft. Myers tras el paso del huracán Milton, en 2024. Foto: EFE.

Las exenciones impositivas en un estado donde no se cobra impuesto a la renta corresponden al Servicio de Impuestos Internos (IRS). Según informa en su sitio el IRS permite a los contribuyentes deducir las pérdidas de propiedad personal o comercial no cubiertas por el seguro en su declaración de impuestos federales.