David Hockney, el célebre artista británico que formó parte del pop art, falleció la noche del jueves a los 88 años. Así lo ha confirmado su representante, Erica Bolton, esta mañana a través de un comunicado oficial en el que señaló que el pintor, proyectista y fotógrafo murió en su casa, a poco menos de un mes de cumplir los 89.

"El legado perdurable de David Hockney refleja su profundo entusiasmo por la vida, su extraordinario sentido del humor, su inmensa generosidad y su curiosidad inquisitiva, plasmadas en su frase característica: 'Ama la vida'", escribió Bolton.

La frase de Hockney es un testamento. La forma en la que él mismo eligió vivir, hasta el final, atento a cada color y cada detalle del mundo. A los 88 años, seguía pintando, dibujando y experimentando con nuevas herramientas, incluida la pantalla del iPad.

Esta reflexión encierra un mensaje universal sobre la gratitud y el asombro ante lo cotidiano. En pocas palabras, Hockney condensa lo que fue el eje de toda su obra: la convicción de que el mundo, observado con atención, revela una belleza constante.

David Hockney, artista: "Escuchar es un acto positivo: hay que esforzarse para hacerlo"

Fumador empedernido, Hockney fue siempre un artista que huyó de las convenciones. El autor y crítico Will Gompertz, quien lo entrevistó varias veces, recuerda en un capítulo de su libro See What You're Missing dedicado al artista que el padre de David, Kenneth, le dijo una vez: "No hagas caso de lo que piensan los vecinos, nunca". Así lo hizo, fue uno de los pocos estudiantes abiertamente gays del Royal College of Art en los años cincuenta, cuando la homosexualidad seguía siendo ilegal en Inglaterra.

David Hockney, Portrait of an Artist (Pool with Two Figures), 1972. Foto: Fundación Vuitton.

Hockney trabajó prácticamente hasta el final de su vida. Fue a comienzos de los años sesenta cuando se trasladó a Los Ángeles, ciudad que terminaría definiendo buena parte de su iconografía y donde descubrió las maravillas de la luz californiana. Allí, pintó sus famosos cuadros de piscinas, jardines y sus retratos más célebres.

El artista insistía en muchas entrevistas en el poder de cultivar una mirada atenta y sensible hacia el mundo. Sin embargo, pocos conocen que aplicaba la misma curiosidad a otros sentidos. "Escuchar es un acto positivo: hay que esforzarse para hacerlo", dijo una vez. En un mundo cada vez más acelerado y una época que apunta al ensimismamiento constante, la cita de Hockney plasma el espíritu de la comunidad y la empatía: requiere un esfuerzo, pero siempre valdrá la pena.

Quién fue David Hockney

David Hockney en la presentación de su libro "A Bigger Book", en octubre de 2016. Foto archivo REUTERS/Kai Pfaffenbach

Nacido el 9 de julio de 1937 en Bradford, Yorkshire, Hockney se formó en la Bradford School of Art y luego en el Royal College of Art entre 1959 y 1962. Su fama llegó incluso antes de graduarse, cuando su obra fue parte de la exposición "Jóvenes contemporáneos", que marcó el nacimiento del pop art británico.

Se convirtió en uno de los creadores más influyentes del arte contemporáneo, y cultivó disciplinas que van desde la pintura y la fotografía hasta el diseño gráfico y la escenografía. Su obra "Portrait of an Artist (Pool with Two Figures)" se vendió en Christie's en 2018 por 90,3 millones de dólares.