Un juguete para niños, un cartel para decorar una habitación, una pieza personalizada con varios colores o hasta calzado para el uso diario. Las impresoras 3D permiten fabricar estos objetos en casa, pero hasta hace poco conseguir que una máquina doméstica utilizara diferentes colores durante una misma impresión podía convertirse en una tarea bastante incómoda.

En muchos modelos básicos, para aquel que busca iniciarse en este mundo, el usuario debía detener el trabajo, retirar el filamento (ese hilo de plástico que la impresora derrite para construir los objetos) y colocar otro de diferente color. Era un procedimiento que exigía estar pendiente de la máquina y que, además, no siempre permitía conseguir los resultados esperados.

El accesorio Elegoo Canvas promete resolver ese problema sin necesidad de comprar una impresora nueva. Se trata de un accesorio desarrollado exclusivamente para la impresora Centauri Carbon, uno de los modelos de la compañía china, que permite utilizar hasta cuatro filamentos diferentes y alternarlos automáticamente durante la fabricación de una pieza.

La propuesta resulta especialmente interesante para quienes ya tienen una impresora 3D y quieren ampliar sus posibilidades sin reemplazar todo el equipo. Sin embargo, después de analizar su instalación y los resultados de distintas pruebas, queda claro que la actualización también implica aceptar algunas limitaciones importantes.

Cómo funciona Elegoo Canvas y qué se puede fabricar

Elegoo Carbon con el accesorio multicolor Canvas.

Cuando la marca china anunció su primera impresora cerrada de alta velocidad, la Centauri Carbon 1 (CC1), en febrero de 2025, prometió un ecosistema revolucionario que incluiría un sistema multicolor modular.

Durante más de un año, aquellos que habían comprado la impresora manifestaron su descontento en los foros y canales de YouTube porque ese accesorio se hacía esperar cada vez más. Para colmo, en ese lapsus, Elegoo presentó la Centauri Carbon 2 (CC2), la cual salió a la venta directamente en un combo multicolor integrado de fábrica.

Para no dejar abandonados a los adoptantes de la primera generación (CC1), el fabricante finalmente cumplió su palabra y en abril de este año lanzó el módulo Canvas como un kit de actualización independiente

Pero para comprender su funcionamiento, primero hay que entender cómo trabaja una impresora 3D hogareña.

La mayoría de estos equipos utiliza una tecnología conocida como FDM, que consiste en derretir un filamento plástico y depositarlo en capas sucesivas hasta formar un objeto tridimensional. Es un procedimiento que permite fabricar desde juguetes y figuras hasta soportes, organizadores y pequeños repuestos.

El problema aparece cuando se quieren combinar varios colores. En una impresora convencional, el cambio de filamento suele requerir una intervención manual las veces que sea necesario hasta terminar la pieza.

Elegoo, el fabricante, tomó nota de esto y los pedidos fervorosos de sus usuarios en diversos foros de la industria. De esta manera nació Canvas. Se trata de un accesorio que automatiza ese procedimiento mediante cuatro motores independientes, encargados de alimentar la impresora con los filamentos correspondientes y realiza los cambios sin que el usuario tenga que intervenir constantemente.

En la práctica, esto abre posibilidades interesantes. Por ejemplo, imprimir una figura con diferentes colores de ropa y rostro, fabricar un cartel con letras de un tono distinto al fondo o crear objetos decorativos que antes requerían pintura posterior.

También permite combinar determinados materiales compatibles, aunque esto no significa que cualquier plástico pueda mezclarse con otro. Para conseguir una pieza resistente y bien terminada, los filamentos deben tener temperaturas de impresión y propiedades adecuadas para trabajar juntos.

Una ventaja importante es que no hace falta utilizar siempre cuatro colores. El sistema también puede funcionar con dos o tres, según las necesidades del diseño.

La experiencia resulta especialmente atractiva cuando se imprimen objetos que tienen detalles bien diferenciados. Una figura de un personaje animado, por ejemplo, puede salir de la máquina con buena parte de sus colores definitivos, sin necesidad de recurrir a pinceles o pinturas.

Eso no significa que el resultado sea idéntico al de un producto industrial. Las líneas de las capas siguen siendo visibles en determinadas superficies y la calidad final depende tanto de la impresora como del diseño utilizado.

La instalación: una mejora que exige desarmar parte de la impresora

La instalación de Elegoo Canvas demanda cerca de dos horas y mucha paciencia.

A diferencia de otros accesorios que funcionan simplemente conectándolos mediante un cable a un puerto USB, Canvas requiere modificar varios componentes de la Centauri Carbon original.

El kit tiene todo para renovar la impresora: el nuevo módulo principal, soportes para las cuatro bobinas, tubos por los que circula el filamento, conectores, una nueva placa electrónica para el cabezal y piezas destinadas a adaptar el sistema de alimentación.

Para instalarlo es necesario retirar componentes originales del cabezal, reemplazar el extrusor (la pieza encargada de impulsar el filamento) y colocar nuevos sensores que permiten controlar el recorrido del material.

También hay que fijar el módulo Canvas en el lateral de la impresora y conectar los tubos que transportan cada filamento hasta el cabezal.

El montaje puede llevar entre una hora y media y dos horas, siempre que se cuente con las herramientas necesarias y se sigan correctamente las instrucciones.

No es una tarea imposible para alguien acostumbrado a manipular dispositivos electrónicos, pero tampoco resulta especialmente recomendable para quien nunca desarmó una impresora 3D.

El kit de accesorios para instalar Elegoo Canvas.

Además, hay una diferencia importante entre las distintas versiones de la Centauri Carbon.

Una vez completado el montaje, también es necesario actualizar el firmware, es decir, el software interno que controla el funcionamiento de la impresora. Sin esa actualización, la máquina no puede gestionar correctamente el nuevo sistema multicolor.

La sensación que deja este proceso es que Canvas se parece más a una modificación importante del equipo que a un accesorio convencional. El resultado puede valer la pena, pero exige paciencia y cierta familiaridad con la tecnología.

Impresión 3D en colores: una comodidad que tiene límites

El módulo Canvas tiene funciones para detectar automáticamente qué color es el necesario para imprimir la pieza.

Por otro lado, una de las funciones más interesantes del Canvas es el reconocimiento de materiales mediante RFID. Detrás de esas siglas, que significan identificación por radiofrecuencia, existe una tecnología que ya se utiliza en tarjetas de acceso, sistemas de identificación y hasta billeteras.

En este caso, determinadas bobinas de filamento Elegoo incorporan un pequeño chip que permite identificar automáticamente el material y su color. Cuando se coloca una bobina compatible, Canvas puede leer esa información y cargar los parámetros recomendados para preparar la impresión.

Por ejemplo, si se instala un filamento PLA rojo compatible con RFID, el sistema puede reconocerlo sin que sea necesario seleccionar manualmente el tipo de plástico y su color. La ventaja es que reduce la posibilidad de cometer errores durante la configuración, especialmente cuando se trabaja con varios materiales.

Sin embargo, hay una aclaración importante: no es obligatorio comprar exclusivamente filamentos Elegoo para utilizar Canvas. También se pueden emplear bobinas compatibles de otras marcas, aunque en esos casos generalmente habrá que indicar manualmente el material, el color y la posición que ocupa cada una.

Es una diferencia que conviene conocer porque el sistema RFID aporta comodidad, pero no es el responsable de permitir la impresión multicolor. Esa función depende de los motores y del mecanismo de alimentación.

Otra característica útil es la recarga automática de filamento, denominada Auto Refill o Auto relleno.

Es decir, si una bobina se termina durante una impresión, el sistema puede continuar utilizando otra del mismo material y color que esté cargada en una posición diferente, siempre que esa función se haya configurado previamente. Esto permite aprovechar restos de filamento y evitar que un trabajo de varias horas quede interrumpido porque se agotó una bobina.

Para quienes imprimen objetos grandes o suelen dejar la máquina funcionando durante períodos prolongados, probablemente sea una de las funciones más prácticas del accesorio.

El costo oculto de la impresión multicolor

Uno de los aspectos menos conocidos de la impresión 3D es que cambiar de filamento también genera desperdicio. Como Canvas utiliza un único cabezal para imprimir con diferentes materiales, cada vez que cambia de color necesita expulsar una pequeña cantidad de plástico para limpiar los restos del filamento anterior. Ese procedimiento se conoce como purga.

Por ejemplo, si la impresora está utilizando plástico negro y necesita pasar al blanco, debe eliminar los restos oscuros antes de continuar. De lo contrario, los colores podrían mezclarse y aparecer manchas en la pieza.

El problema es que cuantos más cambios de color exige un diseño, mayor es la cantidad de material descartado. Según las pruebas que realizó Clarín, algunas piezas pequeñas pueden generar residuos equivalentes a cerca del 80% del peso de la pieza terminada.

El software permite modificar la cantidad de material utilizado en las purgas. En determinados ensayos, reducir esos valores puede ayudar a disminuir el desperdicio. Sin embargo, existe un límite dentro de esta economía: si se expulsa demasiado poco plástico, los colores pueden contaminarse entre sí.

Una mejora que también limita a la impresora

Quizás la concesión de diseño más importante del Elegoo Canvas tenga que ver con la estructura de la Centauri Carbon.

La impresora original dispone de un gabinete cerrado, como una caja. Esta característica resulta muy útil para trabajar con materiales que necesitan mantener temperaturas relativamente estables durante la fabricación.

Sin embargo, al instalar Canvas, la disposición de los tubos y soportes impide volver a colocar correctamente la tapa superior original. Esto significa que la máquina queda parcialmente abierta, salvo que el usuario construya o consiga una solución de cerramiento adaptada.

Para quienes utilizan principalmente PLA, uno de los plásticos más habituales en impresión 3D doméstica, esta modificación puede no representar un inconveniente demasiado importante.

Pero la situación cambia cuando se trabaja con materiales más exigentes, como ABS, policarbonato o determinados filamentos reforzados.

Estos materiales pueden requerir un ambiente térmico más estable para evitar deformaciones, desprendimientos o fallas durante la impresión.

Perder el cerramiento original puede limitar justamente una de las ventajas de la Centauri Carbon: su capacidad para trabajar con materiales técnicos.

Es una decisión de diseño difícil de ignorar. Si bien el usuario gana la posibilidad de imprimir automáticamente en varios colores, pero puede perder comodidad o confiabilidad al utilizar determinados plásticos.

Cuánto cuesta Elegoo Canvas y dónde comprarlo en Argentina

En comercios especializados como tiendas online de Mercado Libre, Laboratorio 3D, Tienda Ranko, Kimera 3D e Impresoras3D.com.ar, su valor ronda los 250.000 pesos; aunque los valores pueden variar según el medio de pago, las promociones y la disponibilidad. Un precio consideramente mayor si se lo compara con los 65 dólares que cuesta fuera del país.

Para dimensionar la inversión, la Centauri Carbon original tiene un rango de precio en Argentina que va de $1.008.900 a 1.073.900 pesos, según el vendedor. Por lo tanto, adquirir una máquina nueva junto con Canvas puede representar un desembolso cercano a $1,3 millones.

La diferencia cambia para quienes ya tienen la impresora. En ese caso, el gasto se concentra en el accesorio y permite incorporar una función que antes no estaba disponible.

No obstante, aquel que busca imprimir en colores tiene el modelo Centauri Carbon 2 Combo ($1.349.900) que viene con su tapa, no demanda de accesorios extra ni perder tiempo en el montaje.

Por eso, el atractivo de Canvas resulta mucho mayor para los que pretenden actualizar el modelo estándar Centauri Carbon que para quienes todavía están evaluando comprar su primera impresora 3D.